Zaragoza consolida su liderazgo gastronómico con la XXX edición del Concurso de Tapas
La capital aragonesa celebró la 30ª edición del Concurso Oficial de Tapas de Zaragoza y Provincia, un certamen que se ha convertido en referente nacional por su trayectoria y por la calidad de las propuestas presentadas. Organizado por la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza, el evento reunió a 153 participantes, de los cuales 25 establecimientos alcanzaron la gran final celebrada en el Espacio Aura.
El máximo galardón recayó en Víctor Vallejo Bonilla, del Basho Café, con su creación “El Guirlachico”, un trampantojo inspirado en un turrón elaborado con ternasco I.G.P. cocinado durante 24 horas, praliné, almendra marcona y obulato. La propuesta conquistó al jurado compuesto íntegramente por cocineros aragoneses con estrella Michelin, quienes destacaron la técnica y originalidad del plato.
El segundo premio fue para Pome, con “Txuvaca”, una falsa hamburguesa de chuleta de vaca madurada con queso ahumado, cheddar, cebolla caramelizada y bacon a la parrilla. El tercer puesto lo obtuvo Envero Gastro Wine, gracias a su “Mil hojas de ternasco” con hojaldre invertido y mahonesa de trufa.
Además de los premios principales, el certamen reconoció la diversidad gastronómica con categorías específicas:
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Mejor Tapa Aragonesa “Aragón, Sabor de Verdad”: La Flor de Lis, con “La Jota”.
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Mejor Tapa Original: Flash Alagón, con “Frisel”.
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Mejor Tapa Mediterránea: Mesón Los Cántaros.
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Mejor Tapa Elaborada con Jamón de Teruel D.O.P.: Casa Nogara.
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Premios del voto popular: Dalai Valdespartera (Tapa más Popular), Bar La Peña (Mejor Barra), Bar–Restaurante Fígari (Mejor Servicio).
La gala, presentada por integrantes de “Oregón Televisión”, contó con el respaldo del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación Provincial y una amplia lista de patrocinadores del sector agroalimentario y hostelero.
Treinta ediciones después, el concurso demuestra el dinamismo y la creatividad de la gastronomía zaragozana, consolidando a la tapa como uno de los formatos más representativos de la cocina aragonesa y como atractivo turístico de primer nivel.