Zaragoza reivindica la memoria de Miguel Ángel Blanco 29 años después
La ciudad celebra un acto institucional en la plaza San Francisco para recordar al concejal asesinado por ETA y apelar a las nuevas generaciones a preservar su legado democrático.
La ciudad de Zaragoza ha rendido homenaje a Miguel Ángel Blanco en el 29º aniversario de su secuestro y asesinato a manos de ETA, en un acto institucional celebrado en la plaza San Francisco que ha reunido a autoridades autonómicas, representantes institucionales y asociaciones de víctimas del terrorismo. El evento, presidido por la alcaldesa Natalia Chueca, subrayó la importancia de mantener viva la memoria del concejal de Ermua y de todas las víctimas del terrorismo.
Durante su intervención, Chueca recordó que “Miguel Ángel Blanco se convirtió en símbolo de la libertad de toda una nación” , destacando que su asesinato en julio de 1997 “marcó un antes y un después en la historia reciente de nuestro país” . La alcaldesa defendió que el legado del joven concejal constituye una obligación colectiva de preservar la verdad frente a la desmemoria: “Nos compromete. Nos obliga a no mirar hacia otro lado. Nos exige mantener la guardia frente a la mentira y la desmemoria” .
El acto incluyó la lectura del manifiesto de la Fundación Miguel Ángel Blanco, cuyo lema este año —“Tu legado nos compromete”— centró el mensaje institucional. Chueca apeló especialmente a las nuevas generaciones para que conozcan quién fue el concejal y por qué fue asesinado: “Era un chico normal de 29 años… a quien ETA arrebató su futuro por el simple hecho de pensar diferente y querer trabajar por su pueblo” .
La alcaldesa denunció también cualquier intento de blanquear el terrorismo o relegar al olvido a sus víctimas, criticando que quienes nunca han condenado los crímenes de ETA mantengan un papel determinante en la política nacional . Asimismo, recordó que Zaragoza “conoce bien el zarpazo cruel del terrorismo” y reafirmó el compromiso de la ciudad con la verdad, la memoria, la justicia y la dignidad de todas las víctimas .
En el cierre del acto, Chueca reivindicó el Espíritu de Ermua, surgido tras el asesinato del concejal: “No fue una moda, sino un compromiso con la justicia, con la libertad y con la dignidad de las víctimas del terrorismo” . Un compromiso que, según recordó, sigue plenamente vigente casi tres décadas después.