Radioterapia más cerca: Aragón consolida su red oncológica
Un modelo asistencial que prioriza la proximidad, la equidad territorial y la coordinación clínica en oncología radioterápica
La implantación del modelo de atención oncológica en red en Aragón está transformando la forma en que los pacientes acceden a la radioterapia y al seguimiento especializado. A través de la Unidad Clínica Multihospitalaria de Oncología Radioterápica de Aragón (UCMORA), el sistema público ha consolidado una estructura que permite a los especialistas desplazarse a ocho hospitales del territorio para realizar consultas, participar en comités de tumores y garantizar un criterio clínico homogéneo en toda la comunidad.
Cada año, más de 4.000 pacientes inician radioterapia externa y más de 15.000 reciben seguimiento en consultas especializadas. Este volumen asistencial, unido a la dispersión geográfica, ha impulsado un modelo que busca reducir desplazamientos, mejorar la continuidad asistencial y reforzar la equidad territorial.
Aragón cuenta actualmente con siete aceleradores lineales: tres en el Hospital Universitario Miguel Servet, tres en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y uno en el Hospital Universitario San Jorge de Huesca. A lo largo de este año está prevista la puesta en marcha del acelerador del nuevo Hospital Universitario Obispo Polanco de Teruel, lo que ampliará la capacidad tecnológica y acercará aún más los tratamientos a la población.
La doctora Reyes Ibáñez, jefa de servicio en funciones de la UCMORA, subraya que este enfoque beneficia especialmente a pacientes en seguimiento tras radioterapia externa, a personas con movilidad reducida y a procesos que requieren una alta coordinación multidisciplinar, como los tumores de mama, próstata, pulmón o digestivo. Evitar desplazamientos innecesarios, explica, reduce la carga logística para pacientes y cuidadores y favorece la adherencia al seguimiento clínico.
El modelo incorpora también la Radioterapia Intraoperatoria (RIO), una técnica en la que el equipo se desplaza al quirófano para administrar la radiación en el mismo acto quirúrgico, tras la extirpación del tumor. Desde 2015, más de 1.500 pacientes han sido tratados en Aragón mediante esta modalidad, que permite una mayor precisión terapéutica y evita sesiones posteriores.
Desde el punto de vista sanitario, esta red asistencial contribuye a disminuir derivaciones por motivos geográficos y a garantizar que las decisiones clínicas se basan en criterios comunes, independientemente del lugar de residencia del paciente. El modelo se alinea con las recomendaciones europeas que promueven redes asistenciales integradas y estructuras similares a los Centros Integrales de Cáncer (CCC), capaces de combinar alta calidad clínica con atención cercana al domicilio.
Con esta estrategia, Aragón avanza hacia un sistema más accesible, cohesionado y orientado a las necesidades reales de los pacientes oncológicos.