La polimedicación en mayores, un desafío creciente que exige reforzar el papel de la farmacia comunitaria
El aumento sostenido de la polimedicación entre las personas mayores se ha convertido en uno de los principales retos sanitarios en Aragón. Así lo advierte el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ) tras la publicación del informe del Ministerio de Sanidad “Utilización de fármacos crónicos en personas polimedicadas de 65 y más años”, que confirma una tendencia al alza en el consumo simultáneo de múltiples medicamentos en edades avanzadas.
El estudio revela que casi el 30% de los mayores de 65 años toma cinco o más fármacos de manera crónica, un porcentaje que asciende al 45% entre los 85 y 94 años. Este escenario incrementa notablemente el riesgo de interacciones, efectos adversos, errores en la toma y problemas de adherencia, especialmente en pacientes con patologías múltiples.
El COFZ recuerda que entre el 12% y el 19% de los ingresos hospitalarios en España están relacionados con problemas derivados de la medicación, y que la mitad serían evitables. La vulnerabilidad aumenta cuando el paciente vive solo, gestiona tratamientos complejos sin apoyo o presenta dificultades para organizar sus tomas. “Un olvido, una duplicidad o la confusión ante un cambio de pauta pueden desencadenar un problema de salud serio”, subraya Raquel García Fuentes, presidenta del Colegio.
Ante este escenario, la organización colegial insiste en la necesidad de reforzar la coordinación entre el Servicio Aragonés de Salud y la red de farmacias comunitarias, uno de los recursos sanitarios más accesibles para las personas mayores y sus cuidadores. La provincia cuenta con cerca de 500 farmacias, un centenar de ellas en municipios de menos de 1.500 habitantes, lo que convierte a la red farmacéutica en un agente estratégico para la atención en zonas rurales y barrios envejecidos.
Entre los servicios profesionales que contribuyen a mejorar la seguridad destaca el Sistema Personalizado de Dosificación (SPD), disponible ya en casi 150 farmacias de Zaragoza. Este servicio no se limita a organizar la medicación en un blíster semanal: implica una entrevista personalizada, la revisión completa del tratamiento, la detección de duplicidades, la resolución de dudas y, cuando es necesario, la coordinación con el médico de Atención Primaria. Cada revisión supone una oportunidad para mejorar la adherencia y reducir riesgos.
El COFZ insiste en la importancia de que las personas mayores y sus cuidadores consulten con su farmacéutico ante cualquier duda y eviten modificar o suspender tratamientos sin supervisión sanitaria. La farmacia comunitaria, por su proximidad y capilaridad, se consolida así como un pilar esencial para avanzar hacia un uso más seguro y racional de los medicamentos en la población mayor.