La cirugía robótica abre una nueva etapa asistencial en Teruel
La puesta en marcha de la cirugía robótica en el Hospital Universitario Obispo Polanco de Teruel marca un punto de inflexión en la capacidad asistencial de un centro que, pese a su tamaño, avanza hacia estándares tecnológicos propios de hospitales de referencia. Las primeras intervenciones realizadas con el robot Versius confirman un salto cualitativo en precisión, seguridad y planificación quirúrgica, con impacto directo en la experiencia y recuperación de los pacientes.
El servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, dirigido por el doctor José Noguera Aguilar, ha sido el primero en incorporar esta tecnología. Las dos operaciones iniciales una cirugía oncológica de colon y una colecistectomía se completaron con éxito, y ya están programados nuevos procedimientos, entre ellos una hernia de hiato, una limpieza ganglionar en recaídas de cáncer ginecológico, otra intervención de vesícula y una reconstrucción de estoma antes de finalizar el año.
Noguera subraya que la robótica aporta un “nivel superior de calidad”, especialmente en ámbitos donde la limpieza ganglionar, la preservación de nervios y la meticulosidad del gesto quirúrgico resultan determinantes para el pronóstico del paciente. El equipo ha diseñado una planificación que permite diversificar procedimientos para adquirir experiencia y consolidar criterios de selección, dado que no todos los casos son candidatos a esta técnica y cada situación requiere un análisis individualizado.
El impacto también se extiende al ámbito de Enfermería, donde la supervisora del Bloque Quirúrgico, María Teresa Tolos Marín, destaca la motivación del equipo y la oportunidad que supone trabajar con tecnología avanzada en un hospital de dimensiones reducidas. La llegada del robot ha generado un efecto positivo en la dinámica profesional y en la formación continua del personal, que se implica activamente en la adopción de nuevas técnicas y protocolos.
La incorporación del sistema Versius, desarrollado por la compañía británica CMR Surgical, refuerza el compromiso del hospital con la innovación y anticipa su integración en el futuro hospital de la ciudad. Con más de 40.000 procedimientos realizados en el ámbito internacional, este robot se ha consolidado como el segundo sistema de cirugía robótica de tejidos blandos más utilizado del mundo, avalado por resultados que demuestran su seguridad, eficacia y capacidad para mejorar los tiempos de recuperación.
En el contexto turolense, su implantación supone un avance estratégico: mejora la calidad asistencial, amplía las posibilidades terapéuticas y sitúa al hospital en una posición competitiva dentro del sistema sanitario aragonés. La cirugía robótica no solo transforma la práctica quirúrgica, sino que también proyecta un mensaje social claro: incluso los centros de menor tamaño pueden liderar procesos de modernización cuando existe visión, planificación y compromiso profesional.