Nombres aragoneses típicos
Para ellas: Cumbres, valles y tradición
Muchos de los nombres femeninos más potentes de nuestra tierra vienen de advocaciones marianas situadas en parajes naturales espectaculares o de variantes puras en aragonés:
Ixeia: Es, sin duda, el nombre estrella. Hace referencia al pico de las Agullas d'Ixeia, en el Valle de Benasque. Suena moderno, pero tiene toda la fuerza del granito pirenaico.
Alodia: Nombre de origen germánico que significa "propiedad total". Fue una de las santas de Huesca y es un nombre con un toque histórico y elegante.
Iguácel: Proviene de la Virgen de Iguácel, cuyo santuario románico está escondido en el valle de la Garcipollera. Es un nombre que evoca paz y naturaleza.
Zilia: Es la variante aragonesa de Cecilia. Un nombre corto, sonoro y que cada vez se escucha más en las calles de nuestras ciudades.
Acher: Aunque se usa para ambos, cada vez es más común en niñas. Proviene del Castillo d’Acher, una de las montañas más emblemáticas de la Selva de Oza.
Orosia: La patrona de Jaca. Su origen es griego y significa "la que ayuda en el camino". Es un nombre clásico que mantiene viva la llama del Pirineo.
Para ellos: Reyes y variantes con carácter
Para los chicos, la tendencia actual es recuperar las variantes fonéticas del aragonés, que dan un aire fresco y distintivo:
Lorién: Es la forma aragonesa de Lorenzo. Es el nombre "top" en las últimas décadas en Aragón, vinculando al niño con la ciudad de Huesca y su patrón.
Francho: La variante aragonesa de Francisco. Tiene ese aire de pueblo, de cercanía y de "terrontería" que lo hace irresistible.
Chuan: Es Juan en aragonés. Un nombre de siempre, pero con una vuelta de tuerca que lo hace sonar mucho más rotundo.
Chusé: La variante de José. Muy común en el Pirineo y en las zonas donde la lengua aragonesa sigue viva en el día a día.
Marco: Aunque parezca común, en Aragón tiene un arraigo especial vinculado a San Marco de Binaced. Significa "martillo" o "relativo a Marte".
Ramiro: No puede faltar el nombre de reyes. Ramiro I fue el primer rey de Aragón, por lo que elegir este nombre es puro ADN del Reino.
El valor de la lengua: Nombres en aragonés
Si buscas algo todavía más específico, el diccionario de nombres en aragonés nos regala joyas que se escriben y pronuncian siguiendo nuestra fonética propia:
Xabier: La grafía aragonesa para Javier. Bizén: La forma propia de Vicente (muy típico del Alto Aragón).
Yolanda: En aragonés se suele usar la variante Violant, que era el nombre de muchas reinas de la Corona de Aragón.
¿Por qué elegir uno de estos? Porque son nombres que no pasan de moda, que cuentan una historia de resistencia cultural y que, sobre todo, suenan a casa. Si quieres que tu hijo o hija lleve el Pirineo y el cierzo en el DNI, cualquiera de estas opciones de las fuentes oficiales es un acierto seguro.