Dos estudiantes de Informática de Zaragoza, seleccionados por el CERN

El prestigioso programa de verano del CERN elige a dos alumnos de la Universidad de Zaragoza para proyectos clave en el Gran Colisionador de Hadrones.

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Estudiantes de Ingeniería Informática seleccionados por el CERN en 2026 - Alberto Solaz y Violeta Veras

El Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) ha seleccionado a dos estudiantes de Ingeniería Informática de la Universidad de Zaragoza para participar en su prestigioso Summer Student Programme 2026, una convocatoria que este año recibió alrededor de 21.000 solicitudes de todo el mundo. Violeta Veras Ágreda y Alberto Francisco Solaz García son dos de los nueve estudiantes españoles elegidos y los únicos representantes de Aragón en esta edición.

Según el documento oficial, ambos jóvenes participan en proyectos reales vinculados al funcionamiento del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el mayor acelerador de partículas del planeta. El texto destaca que el LHC es “una enorme instalación de 27 kilómetros en forma de anillo, enterrado bajo la frontera entre Suiza y Francia”, donde se recrean condiciones similares a las del Big Bang para avanzar en el conocimiento del universo.

Proyectos de alto impacto tecnológico

Protección de imanes superconductores

Violeta Veras Ágreda desarrolla su trabajo en el grupo TE-MPE-CB, responsable de los sistemas de protección de los imanes superconductores del acelerador. Su labor se centra en mejorar el sistema de registro de eventos y alertas del Quench Protection System (QPS), esencial para detectar el fenómeno conocido como quench, en el que un imán pierde súbitamente su superconductividad. El documento subraya que “si ese proceso no se detecta y detiene en milisegundos, el imán podría sufrir daños irreparables”.

Herramientas de análisis de datos para la física de partículas

Por su parte, Alberto Francisco Solaz trabaja en el grupo EP-SFT, encargado de desarrollar herramientas de software para el análisis de los millones de datos generados por el LHC. Su proyecto se centra en RNTuple, el nuevo formato de almacenamiento del software ROOT, utilizado internacionalmente en física de altas energías.

El reto es monumental: el CERN ha desarrollado sistemas capaces de almacenar y analizar más de 600 petabytes de información, una cifra equivalente a más de 20.000 años de vídeo en alta definición. Con la próxima fase del LHC, este volumen crecerá aún más, lo que convierte a RNTuple en una pieza clave para la eficiencia del análisis científico.

Excelencia académica y motivación científica

El acceso al programa exige un expediente académico sólido, cartas de recomendación, conocimientos técnicos avanzados y un elevado nivel de inglés. Ambos estudiantes contaron con el apoyo de profesores de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza.

Violeta recibió recomendaciones de Joaquín Ezpeleta, Javier Resano, Enrique Torres y Unai Arronategui, mientras que Alberto contó con el respaldo del profesor Luis Riazuelo. Los dos coinciden en que demostrar interés real por el trabajo del CERN y adaptar su perfil a las necesidades de los grupos de investigación fue determinante. En el caso de Violeta, su experiencia previa programando en Rust resultó especialmente relevante.

Una experiencia internacional de primer nivel

Además de su trabajo técnico, los estudiantes participan en conferencias, cursos y seminarios impartidos por especialistas internacionales. La estancia les permite convivir con investigadores de decenas de países en uno de los centros científicos más avanzados del mundo, donde informática, ingeniería y física colaboran para afrontar los mayores retos tecnológicos actuales.

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