Zaragoza reafirma su compromiso con la memoria de las víctimas del terrorismo en el 38º aniversario del atentado contra la Casa Cuartel
La ciudad de Zaragoza ha rendido homenaje este 10 de diciembre a las víctimas del atentado perpetrado por ETA en 1987 contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil, un ataque que segó la vida de 11 personas seis niños y cinco adultos y dejó cerca de un centenar de heridos. El acto, celebrado en el Parque Esperanza, espacio que ocupa el solar del cuartel destruido, estuvo encabezado por la alcaldesa Natalia Chueca, quien pronunció un discurso firme en defensa de la memoria, la dignidad y la justicia.
Durante su intervención, Chueca subrayó la necesidad de que quienes tuvieron responsabilidad directa o indirecta en el atentado comparezcan ante los tribunales, aludiendo a la situación de Josu Ternera, vinculado a la orden de colocar los explosivos. La alcaldesa expresó su rechazo a lo que considera intentos de blanquear el pasado violento de la izquierda abertzale, alertando sobre discursos que buscan reinterpretar o suavizar la historia del terrorismo en España.
Chueca recordó que la violencia de ETA dejó un saldo de 853 asesinatos, más de 7.000 víctimas y el exilio forzado de cerca de 200.000 vascos, cifras que, según señaló, deben transmitirse a las nuevas generaciones como parte de la memoria democrática. En este sentido, criticó que el Gobierno de España sustente su mayoría parlamentaria en fuerzas políticas vinculadas al entorno de ETA, mencionando reuniones previas con Arnaldo Otegi.
El acto contó con la presencia de representantes de las Fuerzas Armadas, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, autoridades autonómicas, asociaciones de víctimas y vecinos. La alcaldesa concluyó con un mensaje rotundo: “Zaragoza no va a dar un paso atrás. No a ETA, sí a la libertad”.