Zaragoza impulsa la modernización integral de su red de agua
La ciudad avanza en la renovación de 1.297 km de tuberías, la detección de fugas, la revisión de hidrantes y la digitalización del sistema para mejorar la eficiencia del abastecimiento.
La ciudad de Zaragoza ha puesto en marcha una estrategia de gran alcance para transformar su red municipal de distribución de agua potable, un entramado subterráneo de 1.297,4 kilómetros cuya modernización se ha convertido en una prioridad estratégica para garantizar un suministro más eficiente, sostenible y seguro. La iniciativa, impulsada por el Área de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, articula cuatro líneas de actuación: renovación de tuberías, localización activa de fugas, inspección de hidrantes y sectorización y digitalización del sistema .
El consejero Víctor Serrano subraya que esta infraestructura “ha sido históricamente invisible, pero sostiene uno de los servicios más esenciales”. La falta de renovación continuada ha dejado en algunos puntos materiales obsoletos, como fibrocemento, hormigón armado o fundición gris, cuya sustitución constituye uno de los objetivos prioritarios hasta 2031. Actualmente, el 75% de la red ya está construida con materiales óptimos —fundición dúctil y plásticos— y el Ayuntamiento aspira a elevar esa cifra al 80% en cinco años.
La intervención es especialmente crítica en los 192,3 kilómetros de red arterial, donde una rotura puede afectar a miles de usuarios. En los últimos años, el consistorio ha destinado cerca de 10 millones de euros a actuaciones específicas de renovación, además de integrar estas mejoras en todas las reformas urbanas de calles.
Otro pilar de la estrategia es la detección temprana de fugas, un problema que genera pérdidas reales de agua y compromete la eficiencia del sistema. El Plan de Localización Activa ha permitido realizar más de 380 actuaciones en 18 zonas de la ciudad, identificando y corrigiendo 120 fugas mediante sensores, correladores y técnicas de auscultación. La Unidad de Guardallaves ha desempeñado un papel clave en este proceso, combinando estas tareas con la atención a incidencias urgentes.
La revisión de los 3.101 hidrantes de la red municipal constituye la tercera línea de trabajo. Entre 2024 y 2025 se inspeccionaron todas las unidades, de las cuales 225 fueron derivadas a reparación. Los próximos pasos incluyen la incorporación de los hidrantes particulares al Sistema de Información Geográfica (SIG) y la programación de nuevas campañas de inspección periódica.
El cuarto eje, y quizá el más transformador, es la digitalización integral del sistema. A través del proyecto Digitaliza, financiado con 7,4 millones de euros del PERTE, Zaragoza avanza hacia un modelo de gestión inteligente que permitirá monitorizar en tiempo real el comportamiento hidráulico, la calidad del agua y los consumos. La ciudad ya cuenta con 58 sectores operativos —de los 102 previstos— y ha desplegado sensórica avanzada, nuevos puntos de control en la red arterial, sistemas de telelectura y software especializado para el análisis de pérdidas y eficiencia energética.
En paralelo, la ciudad continúa reforzando su abastecimiento desde fuentes de mayor calidad. En 2025, Zaragoza consumió 63 millones de metros cúbicos, procedentes mayoritariamente del Pirineo. El objetivo para 2026 es consolidar que el 90% del agua tenga origen en Yesa, lo que permitirá mejorar la calidad del suministro.
El presupuesto destinado a la distribución de agua también refleja esta apuesta: pasa de 6,7 millones de euros en 2025 a 7,3 millones en 2026, un incremento del 11% dentro del área de Infraestructuras. Con ello, el Ayuntamiento busca asegurar el mantenimiento, conservación y modernización de una infraestructura que opera de forma silenciosa, pero esencial, bajo los pies de la ciudad.