Zaragoza desbloquea tres grandes vacíos urbanos para convertirlos en vivienda, zonas verdes y equipamientos públicos
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado un paso decisivo en la regeneración urbana de la ciudad, con la transformación de 328.845 m² de suelos abandonados en distintos distritos. Tras décadas de parálisis, se ponen en marcha proyectos que responden a reivindicaciones vecinales y que aportarán vivienda asequible, espacios verdes y equipamientos municipales.
En el área E-7 (Instalaza, junto a Aloy Sala) se permitirá la construcción de hasta 150 viviendas, de las cuales 31 serán municipales, además de un equipamiento público de 900 m². El 57,48% del terreno se destinará a zonas verdes y viario público, con una compensación económica estimada en 987.000 euros.
Los antiguos suelos de Aceralia (Cogullada, El Rabal), paralizados durante 23 años, se transformarán en un nuevo barrio con 850 viviendas (50 de ellas VPO y 77 para el Ayuntamiento), un parque de 12.824 m², una parcela para equipamientos de 12.859 m² y 390 plazas de estacionamiento. El consistorio reclama al Ministerio de Vivienda celeridad en el desarrollo de estos terrenos, propiedad de la SAREB.
En el antiguo colegio Jesús y María (Centro) se levantarán 160 pisos en una parcela de 8.952 m², con un gran espacio público peatonal que conectará la avenida Goya con la calle Cortes de Aragón. El Ayuntamiento recibirá una cesión de 4.000 m² para equipamiento municipal, además de parcelas en Doctor Iranzo y Miguel Servet destinadas a zonas verdes y vivienda asequible. La operación supondrá ingresos de 3,45 millones de euros para las arcas municipales.
Con estas actuaciones, el Gobierno municipal busca dignificar la escena urbana, revitalizar los barrios y dar respuesta a demandas históricas de los vecinos, integrando los terrenos en la ciudad consolidada y generando un impacto positivo en la calidad de vida de los zaragozanos.