Hallan un puente-acueducto romano bajo el Coso
Arqueología en Zaragoza: restos de opus caementicium confirman la extensión de Caesar Augusta hasta el río Huerva y aportan claves sobre el abastecimiento de agua
Las obras de reforma de la plaza de San Miguel y el Coso han deparado un hallazgo de primer orden para la arqueología urbana de Zaragoza: la localización de una arcada construida en opus caementicium —el hormigón romano— que, por su tipología y contexto, puede identificarse con un puente con posible función complementaria de acueducto. Se trata de la primera estructura de estas características documentada en la ciudad y, por su relevancia, redefine el conocimiento sobre la extensión original de Caesar Augusta y su sistema de abastecimiento y distribución de agua.
Un hallazgo con valor estructural y urbano
La estructura ha aparecido a la altura del Coso, en su esquina con la calle Espartero, con paramentos que descienden al menos cuatro metros de profundidad. Su función principal habría sido salvar la vaguada que ocupaba el trazado del Coso en época romana; a partir de la reforma de la muralla en el siglo III, ese corredor natural quedó integrado como foso defensivo. El registro sugiere, además, que el dispositivo pudo operar como conducción para llevar caudales desde el cauce del Huerva hacia el interior de la ciudad, encajando con hipótesis previas sobre la hidráulica romana local.
Evidencias que corrigen el mapa de Caesar Augusta
Los restos exhumados permiten confirmar que el espacio comprendido entre el Coso y el río Huerva no fue un vicus o arrabal periférico, sino parte de la ciudad consolidada desde los inicios de Caesar Augusta. Este ajuste cartográfico tiene implicaciones directas en la lectura del urbanismo romano de Zaragoza y en el posible trazado primitivo de la muralla de opus caementicium, aún poco definido entre el Coso y la calle Asalto.
Metodología, documentación y conservación in situ
El Servicio Municipal de Arqueología ha coordinado las catas con las infraestructuras de obra para mantener el ritmo de trabajos sin retrasos, consolidando un modelo de intervención que privilegia el registro histórico sin penalizar la ejecución. La estructura se ha documentado mediante dibujo arqueológico, fotografía y escaneado 3D, y ha quedado protegida bajo el pavimento siguiendo el protocolo de cubrición in situ que Zaragoza aplica a sus hallazgos en renovación urbana. El expediente ha sido comunicado y supervisado por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón.
Materiales muebles y estratigrafía compleja
Junto a la arcada se han identificado niveles arqueológicos con abundante material mueble de distintas épocas. Varias piezas destacan por su calidad artística o estado de conservación, si bien el conjunto presenta la habitual fragmentación derivada de intervenciones urbanísticas previas al control patrimonial sistemático de los años 80. Todo el material ha sido trasladado para limpieza y catalogación en dependencias municipales.
Próximos pasos: verificar la continuidad
Dada la relevancia documental del hallazgo, está prevista una nueva cata arqueológica para comprobar la continuidad de la estructura y ampliar la muestra. Estas tareas se coordinarán con las conexiones de tuberías subterráneas entre la plaza y el Coso, manteniendo el equilibrio entre protección del patrimonio y funcionalidad urbana.
Por qué importa
Este descubrimiento no solo aporta un testimonio único de ingeniería romana en Zaragoza; también ofrece evidencias sólidas para interpretar la logística del agua en Caesar Augusta, un asunto central en la lectura de cualquier ciudad romana. La combinación de puente y posible acueducto en opus caementicium ilumina cómo se resolvieron los retos topográficos del entorno del Huerva, y afianza la imagen de una traza urbana plenamente articulada en la orilla oriental de la colonia desde fechas muy tempranas.