Cocina clandestina clausurada en Zaragoza por grave riesgo sanitario

Salud Pública interviene un local ilegal en Las Delicias y destruye 258 kilos de alimentos en mal estado

 

20260218 salud publica cierra cocina clandestina zaragoza
Cocina clandestina clausurada en Zaragoza por grave riesgo sanitario

La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón ha ordenado el cierre inmediato de una cocina clandestina localizada en el barrio zaragozano de Las Delicias, tras constatar un grave riesgo para la seguridad alimentaria. La intervención se produjo después de que la Policía Local acudiera al establecimiento por una queja vecinal relacionada con ruidos de obras. Una vez en el lugar, los agentes detectaron indicios de actividad alimentaria irregular y solicitaron la presencia de inspectores veterinarios.

El local, situado en un bajo sin identificación ni licencia, presentaba deficiencias estructurales severas y carecía de las condiciones higiénico‑sanitarias mínimas exigidas para la manipulación de alimentos. Los inspectores documentaron la ausencia de extracción de humos, la presencia de insectos muertos, acumulación de materiales ajenos a la actividad alimentaria —como herramientas de albañilería, productos químicos y ropa— y una comunicación directa con un baño inoperativo y en obras, lo que incrementaba el riesgo de contaminación cruzada.

Ante esta situación, Salud Pública decretó la suspensión inmediata de la actividad y la destrucción de 258 kilos de alimentos no aptos para el consumo, almacenados sin garantías y en condiciones incompatibles con la normativa vigente. La actuación se enmarca en las labores de control oficial que el Gobierno de Aragón realiza de forma continua para proteger la salud de los consumidores.

En la provincia de Zaragoza, el dispositivo de inspección está formado por 115 profesionales —veterinarios y farmacéuticos— que supervisan alrededor de 10.500 establecimientos alimentarios, incluidos más de 5.600 dedicados a comidas preparadas. Cada año se llevan a cabo unas 17.300 inspecciones, 2.800 tomas de muestras y más de 5.200 certificaciones sanitarias, lo que permite detectar y neutralizar riesgos antes de que afecten a la población. Solo en el último año se destruyeron más de 91.000 kilos de alimentos peligrosos en la provincia.

Esta intervención refuerza el compromiso institucional con la prevención de riesgos alimentarios y subraya la importancia de la vigilancia permanente para garantizar que los productos que llegan al consumidor cumplen los estándares de seguridad exigidos.

Puedes seguir a Onda Aragonesa en Whatsapp, Instagram, TikTok y LinkedIn