El nudo Mudéjar reabre la batalla política en Aragón
El respaldo unánime en las Cortes impulsa la revisión del proyecto energético del nudo Mudéjar 400 kV, clave para la transición en Teruel tras el cierre de la térmica de Andorra.
El debate sobre el futuro del nudo Mudéjar 400 kV ha vuelto al centro de la agenda política aragonesa tras el respaldo unánime de las Cortes a una iniciativa que busca reactivar y revisar el alcance del proyecto. La propuesta, impulsada por el Partido Popular en Aragón, insta al Gobierno autonómico a dirigirse al Ejecutivo central para analizar la reducción del plan energético y tratar de recuperar su dimensión inicial.
La infraestructura eléctrica fue concebida como una pieza clave en la transición energética en Teruel, especialmente tras el cierre de la central térmica de Andorra en 2020. Sin embargo, seis años después de aquel hito, la ejecución del proyecto ha generado críticas por su evolución y por la reducción del alcance inicialmente comprometido.
El acuerdo parlamentario aprobado plantea la necesidad de realizar un análisis detallado del proyecto presentado por la empresa adjudicataria, con el objetivo de mantener el mayor volumen posible de inversión y potencia instalada, respetando al mismo tiempo las condiciones medioambientales. Además, se reclama una auditoría sobre el grado de cumplimiento del denominado Plan de Acompañamiento vinculado a la transición energética.
La diputada turolense Silvia Casas ha sido una de las voces más críticas durante el pleno. Según defendió, el proyecto del nudo Mudéjar pasó de ser una referencia europea en transición energética a un ejemplo de retrasos y falta de coordinación institucional. El plan original contemplaba una inversión superior a 1.600 millones de euros y cerca de 1.900 megavatios de potencia, con impacto directo en más de 30 municipios.
En su intervención, Casas recordó que el proyecto se presentó como un modelo internacional de transición justa, capaz de generar miles de empleos y oportunidades para el territorio. No obstante, denunció que los compromisos adquiridos no se han materializado en los plazos previstos, lo que ha derivado en incertidumbre para las poblaciones afectadas.
El consenso parlamentario, aunque poco habitual en este tipo de debates, refleja la preocupación transversal por el futuro económico de la provincia de Teruel. La transición energética, que debía convertirse en un motor de desarrollo tras el fin del carbón, afronta ahora el reto de recuperar la confianza institucional y empresarial.
En este contexto, el nudo Mudéjar se mantiene como un proyecto estratégico no solo para Aragón, sino también para el conjunto del sistema eléctrico español. Su evolución determinará en gran medida el éxito o fracaso de los procesos de reindustrialización ligados a la descarbonización, en una región especialmente afectada por la pérdida de actividad minera y energética tradicional.