Marlaska reivindica la identidad de la Guardia Civil
La 131ª promoción jura bandera en Baeza con la mayor presencia femenina y un mensaje de defensa de los valores del cuerpo sin renunciar a su identidad.
La jura de bandera de la 131ª promoción de la Guardia Civil, celebrada en la Academia de Baeza (Jaén) y presidida por el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, se convirtió en un acto de reafirmación institucional y de reconocimiento al papel del cuerpo en un contexto de transformación social y operativa. El ministro subrayó la capacidad de la institución para adaptarse a escenarios muy distintos sin renunciar a su identidad, sustentada en valores como el honor, la lealtad, la disciplina, el compañerismo y la cercanía a la ciudadanía.
Grande‑Marlaska recordó a los nuevos guardias que su incorporación implica asumir un legado histórico que deben preservar y fortalecer, y dedicó un mensaje especial a los tres agentes fallecidos recientemente en acto de servicio, cuya memoria fue honrada durante la ceremonia.
La promoción, integrada por 2.882 futuros guardias civiles, destaca por registrar la mayor presencia femenina de la historia de la Academia, con 846 mujeres, lo que supone un 29,35 por ciento del total. El ministro subrayó que esta cifra refleja el avance hacia una Guardia Civil más igualitaria y diversa, alineada con la realidad social del país.
En el acto juraron bandera 2.188 alumnos (1.403 hombres y 785 mujeres), con una edad media de 28 años. Más de un tercio de la promoción cuenta con titulación universitaria, incluyendo estudios en Criminología, Derecho, Magisterio, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte o Administración y Dirección de Empresas, además de cinco doctorados. La procedencia es mayoritariamente andaluza, madrileña y valenciana, y 97 alumnos han nacido en el extranjero, principalmente en Rumanía, Lituania y Colombia.
La ceremonia contó con la presencia de la secretaria de Estado de Seguridad, la directora general de la Guardia Civil y representantes institucionales de Baeza, Jaén y Úbeda, reforzando el carácter oficial y simbólico de un acto que marca el inicio de la carrera profesional de los nuevos agentes.