IU–Sumar plantea un plan realista para el Alto Aragón
La coalición defiende un programa basado en servicios públicos, arraigo, equilibrio territorial y lucha contra la despoblación en el Alto Aragón.
Izquierda Unida Movimiento Sumar ha presentado en el Alto Aragón un programa político diseñado desde la escucha activa, el trabajo colectivo y el contacto directo con quienes viven y trabajan en los pueblos del territorio. La coalición reivindica que vivir en el medio rural no debe ser un privilegio, sino un derecho garantizado mediante políticas públicas estables y una planificación territorial integral.
Durante la campaña electoral, la formación ha mantenido encuentros con colectivos sociales, plataformas vecinales y asociaciones que han permitido construir un documento “realista y transformador”, concebido desde el territorio y para el territorio. Según explicó el candidato Vicente Guerrero, el Alto Aragón arrastra desde hace décadas problemas estructurales de despoblación, envejecimiento, baja densidad demográfica y desequilibrio territorial, consecuencia —afirma— de un modelo económico que concentra recursos y oportunidades en áreas urbanas.
Guerrero subrayó que la despoblación “no se combate con eslóganes”, sino con una estrategia a medio y largo plazo que refuerce los sectores públicos y estratégicos capaces de fijar población y generar alternativas económicas sostenibles. Para ello, la coalición reclama una planificación integral del territorio que aborde de forma coordinada las necesidades industriales, energéticas, agrícolas, ganaderas, turísticas, de servicios públicos e infraestructuras, un enfoque que —denuncian— sigue sin aplicarse.
En este contexto, IU–Sumar insiste en que vivir en el territorio es una cuestión de justicia social. “No hablamos solo de pueblos, hablamos de personas que sostienen la comunidad”, señaló Guerrero, recordando que sin servicios públicos, infraestructuras y voluntad política “no hay futuro posible”.
Uno de los encuentros clave se produjo con la Asociación Guarguera Viva y la Asociación Artiborain, ambas del entorno de Sabiñánigo. Sus representantes trasladaron su malestar por la falta de escucha institucional y por la sensación de que sus derechos se ven recortados por el simple hecho de residir en el medio rural.
Artiborain, nacida en los años 80 para recuperar los pueblos de Artosilla, Ibort y Aineto, y posteriormente Solanilla, reclama que el Gobierno de Aragón complete el proceso de renovación de la cesión iniciado en 2016 y establezca un marco jurídico estable que dé seguridad a los proyectos de repoblación. Tras años de reivindicaciones, denuncian que el silencio institucional continúa siendo la única respuesta.
Guerrero destacó el valor del modelo de desarrollo impulsado por estas comunidades, “exitoso y respetuoso con el medio ambiente”, y recordó que sus demandas son “justas y razonables”: mejorar una pista forestal, acondicionar una carretera o garantizar la conexión digital. “No son grandes inversiones, es voluntad política”, afirmó.
La coalición critica que los gobiernos actuales y anteriores hayan convertido la despoblación en un concepto vacío, útil para congresos y titulares, pero sin escuchar a quienes viven en el territorio ni apostar por medidas reales que permitan a la población asentarse en sus pueblos.
“Muchas veces basta con escuchar”, concluyó Guerrero. “En esa escucha aparecen soluciones sencillas y viables. Vivir en tu pueblo es un derecho, y la política debe centrarse en garantizar derechos y defender a la clase trabajadora, viva donde viva”.
La campaña incluyó también actos de encuentro con movimientos sociales en Jaca, celebrados en la biblioteca María Moliner, con la participación de las candidatas Pilar Callén, Carmen Sánchez y la futura diputada de Sumar, Laura Vergara.