La inversión municipal refuerza la cohesión territorial en los barrios rurales de Zaragoza
El Ayuntamiento de Zaragoza ha cerrado 2025 con la ejecución íntegra del Plan Extraordinario de Inversiones en los barrios rurales, una actuación que ha permitido distribuir 1 millón de euros entre los catorce núcleos rurales del municipio, dentro del Área de Participación Ciudadana y Régimen Interior. A esta partida se suman otro millón procedente de Urbanismo y 721.000 euros destinados a gastos específicos en estos enclaves, alcanzando una dotación global de 3,4 millones de euros para mejorar infraestructuras básicas y reforzar la cohesión territorial de la ciudad.
Las intervenciones se han centrado en tres ejes fundamentales: el acondicionamiento de caminos, la operación asfalto y la renovación del alumbrado público, respondiendo a demandas históricas de movilidad, seguridad y accesibilidad. La actuación ha sido especialmente relevante en zonas donde la dispersión geográfica y la presión agrícola requieren inversiones constantes para garantizar servicios equivalentes a los de los barrios urbanos.
En Alfocea, los trabajos han permitido mejorar varios caminos estratégicos, como el del Mojón, Rodador o el acceso desde el parque Marín Zaera hasta el Ebro. En Casetas, además del asfaltado en varias calles, se ha reconstruido aceras, renovado alumbrado y habilitado nuevas instalaciones deportivas, incluyendo un campo de tiro de barra aragonesa y un parque de calistenia en el bulevar de la Ciudadanía.
El refuerzo de la red viaria también ha sido prioritario en Garrapinillos, con el asfaltado del camino del Puente de Clavería y la adecuación de cuatro caminos de tierra. En Juslibol, se han acondicionado los caminos de Ranillas y la Mota de los Concejales, mientras que en La Cartuja Baja se renovará el alumbrado de calles y plazas principales.
En Montañana, la intervención ha incluido el asfaltado del camino de Ronda y la dotación de equipamiento para el pabellón, además de la próxima renovación del alumbrado en la calle Mayor y el parque de Amado Mené. Monzalbarba, Movera y Peñaflor han recibido actuaciones similares, con mejoras en asfaltado, alumbrado y equipamientos deportivos.
El barrio de San Gregorio ha visto avances en su campo de fútbol, caminos de tierra y el aparcamiento que da servicio al Hospital Royo Villanova, mientras que San Juan de Mozarrifar incorpora un nuevo parque de calistenia y mejoras en su vialidad. En Torrecilla de Valmadrid, la instalación de una caseta de avistamiento de aves y la renovación del alumbrado con tecnología LED se suman al asfaltado del acceso principal al barrio.
La Venta del Olivar y Villarrapa completan el mapa de actuaciones, con mejoras en caminos, renovación de alumbrado y adecuación de espacios de tránsito peatonal. A estas inversiones se añaden las obras desarrolladas en el marco del convenio con la Diputación Provincial de Zaragoza, reforzando la colaboración institucional para atender las necesidades de los núcleos rurales del municipio.
El balance del ejercicio confirma el compromiso municipal con la mejora de los servicios básicos en los barrios rurales, un ámbito clave para garantizar la igualdad de oportunidades y la calidad de vida en todo el término municipal.