INAGA acelera su modernización y reduce drásticamente los retrasos
El instituto aragonés logra un 80% de tramitación digital, recorta un 44% los expedientes fuera de plazo y elimina casi por completo los encargos a consultoras
El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) ha culminado en menos de dos años una transformación administrativa sin precedentes. Su Plan de Agilización, implantado desde junio de 2024, ha permitido reducir de forma sustancial la acumulación de expedientes, avanzar en la digitalización integral de los procedimientos y reforzar la estructura de personal con el mayor incremento de efectivos en dos décadas.
Según los datos facilitados por el Departamento de Medio Ambiente y Turismo, los expedientes activos han pasado de cerca de 7.500 a 4.400, mientras que los expedientes fuera de plazo se han reducido un 44%, situándose en 2.750. A ello se suma un descenso del 99,5% en los encargos a consultoras externas, que prácticamente han desaparecido en los últimos tres ejercicios. En los años 2023, 2024 y 2025 no se recurrió a ninguna consultora para la evaluación ambiental de proyectos de energías renovables, frente a los 342 expedientes externalizados en 2021 y 2022.
El consejero Manuel Blasco subraya que el INAGA “se ha convertido en un instituto más moderno, digitalizado y capaz”, gracias a dos ejes estratégicos: la informatización integral y el refuerzo de los medios humanos. La plantilla ha pasado de 72 a 86 profesionales, tras la creación de 14 nuevas plazas estructurales y una unidad temporal de apoyo para impulsar la transición digital.
La modernización tecnológica ha sido determinante. El 80% de las solicitudes se tramitan ya de forma electrónica, lo que supone unos 9.500 expedientes anuales. La nueva plataforma permite solicitar documentación desde el inicio, guiar al usuario en la elección del procedimiento adecuado, integrar sistemas de información geográfica, generar documentos automáticamente y aplicar técnicas de inteligencia artificial para agilizar la gestión.
Los efectos son visibles en áreas como la gestión de productores de residuos, cuyos expedientes han pasado de resolverse en meses a hacerlo en cuestión de días. También en la actividad cinegética, donde más de 2.500 procedimientos anuales se han simplificado mediante precintos personalizados con código QR y aplicaciones específicas para la comunicación de batidas.
El conjunto de medidas evidencia un fortalecimiento organizativo que ha permitido recuperar el control de la tramitación ambiental, reducir la dependencia de recursos externos y mejorar la calidad y rapidez de las resoluciones, manteniendo los estándares de evaluación ambiental exigidos.