Europa debate en Uncastillo el futuro del patrimonio en ruina
Expertos europeos analizan en Uncastillo el futuro del patrimonio cultural en ruinas, en una jornada del proyecto RELIHE impulsado por la Diputación de Zaragoza dentro de Interreg Europe.
La Iglesia de San Miguel de Uncastillo se convirtió este miércoles en el epicentro europeo del debate sobre el futuro del patrimonio cultural en ruinas, un desafío creciente para los territorios rurales. La Diputación de Zaragoza reunió a especialistas, responsables públicos y agentes culturales en una jornada titulada “Entre ruina y oportunidad: el futuro del patrimonio religioso en el paisaje rural”, integrada en el proyecto europeo RELIHE, desarrollado dentro del programa Interreg Europe.
El encuentro abordó la ruina no como un desenlace inevitable, sino como un punto de inflexión que obliga a decidir entre conservar, transformar o permitir la desaparición de los edificios. “La ruina no es solo un problema físico, sino un momento clave para la toma de decisiones”, recoge el documento.
Un enfoque que supera la conservación material
La ponencia marco, impartida por Ascensión Hernández, catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, situó el debate en una perspectiva amplia: el patrimonio como un sistema donde se entrelazan memoria, paisaje y territorio. Su intervención subrayó la necesidad de incorporar la dimensión cultural y paisajística a la hora de comprender el patrimonio rural, integrando pasado, presente y futuro.
El caso de Uncastillo como ejemplo de gestión activa
La jornada incluyó la presentación del caso de la sinagoga de Uncastillo, expuesto por Miguel Pemán, de la Fundación Uncastillo. El ejemplo mostró cómo la recuperación patrimonial va más allá de la intervención física, apoyándose en procesos de investigación, memoria y gestión activa que permiten insertar estos bienes en redes culturales más amplias.
Protección, gestión y nuevos usos: el debate técnico
El núcleo del encuentro fue una mesa redonda con representantes de la Diputación de Zaragoza y especialistas universitarios. Se abordaron cuestiones como los límites de las figuras de protección, la complejidad de los procesos de gestión y las condiciones necesarias para una reutilización respetuosa con los valores patrimoniales.
Desde la Diputación, Beatriz J. Beltrán defendió la necesidad de superar la protección como único instrumento, apostando por modelos de gestión que activen los bienes y garanticen su viabilidad. Por su parte, el arquitecto Sergio Sebastián destacó la dimensión territorial del patrimonio, recordando que su valor reside también en su relación con el paisaje, las rutas históricas y la memoria colectiva.
Del análisis al territorio
La jornada concluyó con una visita al conjunto histórico de Uncastillo, donde los participantes pudieron observar sobre el terreno la interacción entre patrimonio, paisaje y territorio. El encuentro forma parte del trabajo del proyecto RELIHE, que impulsa la cooperación entre regiones europeas para mejorar las políticas públicas de gestión y reutilización del patrimonio religioso en áreas rurales.