Jorge de los Ríos revela la fuerza de la abstracción
La exposición Jorge de los Ríos. Abstracción[es] en la Casa de los Morlanes de Zaragoza traza tres décadas de pintura abstracta con obras de colecciones públicas y privadas, hasta el 24 de mayo.
En la Casa de los Morlanes se presenta Jorge de los Ríos. Abstracción[es], un recorrido de alta precisión curatorial que sitúa a Jorge de los Ríos como una de las voces más sólidas de la pintura abstracta en Aragón entre finales del siglo XX y las primeras décadas del XXI. La muestra, abierta hasta el 24 de mayo, reúne obras procedentes de fondos públicos y colecciones privadas, ofreciendo una lectura transversal de su evolución formal y conceptual, desde la abstracción lírica de sus inicios hasta una síntesis contemporánea que revisita aquella sensibilidad desde la madurez.
El recorrido arranca con una etapa de abstracción lírica caracterizada por atmósferas contenidas y gamas cromáticas frías. En estas piezas, la estructura visual respira a través de veladuras y resonancias lumínicas que se sostienen en un equilibrio severo: la emoción es controlada, el gesto es medido, la materia se dispone como bruma. Este primer período funciona como cartografía de una poética que privilegia el silencio y la sugerencia, dejando que la luz module el sentido de los planos y el peso del color.
El segundo bloque se adentra en una abstracción expresionista de mayor intensidad. Aquí se imponen texturas densas, una gestualidad más incisiva y un territorio matérico de relieve físico. El punto de inflexión técnico y estético lo marca la incorporación de la chapa de zinc como soporte, un recurso que altera la relación entre luz, color y superficie. El metal introduce refracciones y brillos que obligan a recomponer la mirada; potencia el contraste y, a la vez, tensa el campo pictórico para abrirlo a accidentes, arañazos y sedimentaciones. Esta decisión material no es un efecto sino un lenguaje: amplía el repertorio de respuestas de la pintura y condensa una voluntad de riesgo que singulariza la obra de De los Ríos.
El itinerario continúa con una fase de abstracción geométrica, en la que estructuras, planos y elementos metálicos organizan el espacio en claves de orden y fricción. La composición se vuelve arquitectónica, los cortes y alineaciones proponen trayectorias de lectura y el color irrumpe con nuevos registros, dialogando con la frialdad del soporte y la precisión de los bordes. Esta etapa no renuncia a la fisicidad de la materia; la disciplina geométrica convive con vibraciones de superficie que delatan la mano del pintor y su escucha del material.
En paralelo, la exposición muestra una intensa producción sobre papel, donde el artista explora una abstracción gestual de gran libertad mediante grafismos, manchas y collages. Este laboratorio sobre soporte ligero evidencia la elasticidad del método de De los Ríos: la línea se desata, la mancha negocia con el vacío y el fragmento adquiere valor compositivo. El papel se convierte en campo de pruebas y, a la vez, en territorio autónomo con resultados de notable contundencia plástica.
El conjunto culmina en una abstracción lírica renovada, síntesis de la trayectoria que recupera formas evanescentes, atmósferas difusas y una atención sostenida a la luz. No se trata de un retorno nostálgico, sino de una relectura desde la experiencia: la economía de medios se afina, el tiempo pictórico se expande y la imagen alcanza un equilibrio raro entre memoria y presente. La exposición, en suma, documenta una práctica que ha sabido asumir riesgos, explorar materiales y técnicas y aportar nuevas lecturas al lenguaje de la pintura abstracta.
El proyecto subraya, además, la apuesta del Ayuntamiento por la difusión de artistas aragoneses con impacto en el contexto local. La programación se completa con visitas gratuitas: para colectivos, los martes con reserva previa por correo, y para público general, los sábados 11 de abril y 2, 9 y 16 de mayo a las 18:00, con inscripción a través de la web municipal. En un momento en que la abstracción vuelve a interpelar la sensibilidad contemporánea, Jorge de los Ríos. Abstracción[es] ofrece no solo una antología, sino una idea de continuidad: la pintura como investigación inagotable.