Arte que corta el canon y rescata a las olvidadas

La artista Maria Gimeno presenta en el Museo de Teruel su performance Queridas Viejas, una intervención que denuncia la ausencia histórica de mujeres creadoras y reivindica su lugar en la historia del arte.

20260311 Teruel Maria Gimeno durante la exposición
Maria Gimeno durante la exposición

La presencia de Maria Gimeno en el Museo de Teruel marca un hito en la programación cultural vinculada al 8M. Su performance Queridas Viejas, que podrá verse el 12 de marzo a las 18:30 horas con acceso libre hasta completar aforo, se ha consolidado como una de las propuestas más incisivas en la revisión crítica del canon artístico. La artista plantea una pregunta tan simple como reveladora: “¿Podría darme el nombre de tres artistas mujeres anteriores al siglo XX? ¿Quizás una?”. La respuesta, casi siempre vacilante, evidencia décadas de exclusión sistemática.

El gesto central de la performance —cortar con un cuchillo de cocina el célebre manual La Historia del Arte de Gombrich para insertar las páginas que faltan— funciona como metáfora y denuncia. El libro, publicado en 1950 y aún hoy referencia académica, incluye únicamente a una mujer artista, perpetuando la idea del hombre como único genio creador. Gimeno interviene físicamente el volumen para abrir espacio a quienes fueron borradas, proponiendo una historia del arte sin censuras de género.

La propuesta llega a Teruel tras su paso por instituciones como el Museo del Prado, el CCCB o el Summerhall de Edimburgo, consolidándose como un proyecto en expansión que combina investigación, acción performativa y divulgación crítica. En paralelo, el museo inaugura una exposición que reúne prácticamente la totalidad de obras surgidas desde 2014 a partir de esta intervención. Bajo el título Queridas Viejas, la muestra —comisariada por Santiago Martínez— ofrece por primera vez una visión completa del universo creativo de Gimeno, articulado en torno a la recuperación de creadoras ignoradas u olvidadas a lo largo de los siglos.

La exposición, visitable hasta el 12 de abril, permite recorrer un proyecto en constante crecimiento que dialoga con la historia del arte desde una perspectiva radicalmente contemporánea. Gimeno no solo reescribe el canon: lo desarma, lo cuestiona y lo reconstruye para devolver a las artistas el lugar que les fue arrebatado. Su trabajo se inscribe así en una corriente internacional que exige una revisión profunda de los relatos culturales y de los mecanismos que han configurado la memoria colectiva.

Más que una exposición, Queridas Viejas es una invitación a mirar de nuevo, a reconocer la ausencia y a asumir la responsabilidad de reparar un relato incompleto. El Museo de Teruel se convierte, por tanto, en un espacio de reflexión crítica y en un escenario para reivindicar la presencia de las mujeres en la historia del arte, no como excepción, sino como parte esencial de su desarrollo.

Puedes seguir a Onda Aragonesa en Whatsapp, Instagram, TikTok y LinkedIn