Akio Maruyama trae a Zaragoza la tradición ancestral de las muñecas de papel Washi Ningyō
La Escuela Museo de Origami de Zaragoza inaugura una exposición singular que rescata una tradición japonesa con más de cuatro siglos de historia: las muñecas de papel Washi Ningyō. El protagonista de esta muestra es el maestro japonés Akio Maruyama, considerado uno de los grandes especialistas actuales en esta disciplina, que llega a la capital aragonesa con el objetivo de preservar y transmitir un arte frágil y extraordinariamente delicado.
La exposición, abierta al público desde el 13 de diciembre de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026, reúne piezas que han sido presentadas en países como Japón, España, México, Francia e Italia. Se trata de una oportunidad única para descubrir un legado cultural que hoy practican muy pocos artesanos en el mundo.
El washi-ningyō se diferencia del origami en que no se limita al plegado: combina modelado, corte y pegado, lo que permite dotar a cada figura de volumen y movimiento. Estas muñecas, elaboradas exclusivamente con papel washi material declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO recrean escenas de la vida cotidiana del Japón del periodo Edo: desde geishas y samuráis hasta músicos, mujeres en tareas domésticas o personajes del teatro clásico.
Una de las características más llamativas es la ausencia de rasgos faciales. La expresión se transmite a través de la postura y los pliegues del vestuario, invitando al espectador a interpretar la escena desde su propia sensibilidad.
El origen de estas figuras se remonta al periodo Heian (794–1185), cuando las llamadas hitogata se utilizaban en rituales de purificación para absorber la mala suerte antes de ser arrojadas al río. Con el auge del papel estampado chiyogami durante el periodo Edo (1603–1868), el arte evolucionó hacia un uso decorativo y narrativo, convirtiéndose en un documento visual de la moda, el rol social y las costumbres de la época.
La muestra en Zaragoza incluye desde las sencillas Shiori Ningyō, utilizadas como marcapáginas ornamentales, hasta las complejas Anesama Ningyō, auténticas esculturas tridimensionales de papel. Cada obra refleja un profundo conocimiento de la estética japonesa, mostrando peinados tradicionales, patrones simbólicos, la estructura exacta de los kimonos y escenas que retratan la vida social del pasado.
Con esta exposición, la Escuela Museo de Origami refuerza su papel como espacio de referencia internacional en la difusión de las artes del papel, ofreciendo al público un viaje silencioso al interior de la cultura japonesa, donde cada pliegue se convierte en narración visual suspendida entre la delicadeza y la eternidad.