Aragón marca un hito con el regreso del lince ibérico
La reintroducción del lince ibérico en Aragón consolida un proyecto de conservación pionero que combina inversión pública y privada, seguimiento científico y gestión sostenible del territorio.
Aragón ha dado un paso decisivo en la recuperación de la biodiversidad con la llegada de los dos primeros ejemplares de lince ibérico reintroducidos en la comunidad tras décadas de ausencia. Los jóvenes linces, Windtail y Winx, procedentes de los centros de cría de Silves (Portugal) y El Acebuche (Doñana), ya se encuentran en un cercado de aclimatación ubicado en la finca Acampo Armijo, en Torrecilla de Valmadrid, dentro de la cuenca del Huerva.
Con esta actuación, Aragón se convierte en la primera comunidad autónoma del noreste peninsular en participar activamente en la recuperación de esta especie catalogada como “en peligro” hasta hace pocos años y actualmente en plena fase de expansión gracias a un sólido entramado científico y administrativo.
Los dos ejemplares, de un año de edad, permanecerán aproximadamente un mes en un recinto de 18.000 metros cuadrados diseñado para favorecer su adaptación al entorno y el aprendizaje de la caza del conejo, su principal presa. La hembra prevista inicialmente, Waka, fue sustituida por motivos técnicos relacionados con la socialización y compatibilidad de la pareja, una decisión avalada por el equipo técnico encargado del proyecto.
La liberación definitiva de Windtail y Winx será la primera de una serie de fases que culminarán con la suelta de cuatro parejas de linces en esta zona, seleccionada por su disponibilidad de hábitat, densidad de presas y alto valor ecológico. El área de reintroducción abarca 27.500 hectáreas, el 70% integradas en la Red Natura 2000, y combina matorral mediterráneo, pinares y cultivos tradicionales de secano.
El proyecto incluye medidas esenciales para mejorar la supervivencia de los animales, como la instalación de collares GPS para el seguimiento científico, rampas y escalas en balsas para evitar ahogamientos y la creación de bebederos que favorecen también a otras especies de fauna. La participación del Gobierno de Aragón y de la empresa pública SARGA ha sido clave en la ejecución de estas actuaciones.
La inversión comprometida asciende a 1,1 millones de euros, de los cuales 920.000 proceden del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. A esta cifra se suman aportaciones privadas como los 50.000 euros anuales durante cuatro años comprometidos por el Grupo SAMCA y los 60.000 euros anuales previstos por Repsol en el mismo periodo. El proyecto ha generado nuevos empleos y actividad económica local vinculada a la construcción de infraestructuras y actuaciones de conservación.
La iniciativa forma parte del programa europeo LIFE Lynxconnect, dotado con 18,7 millones de euros, cuyo objetivo es consolidar una metapoblación estable y genéticamente conectada de lince ibérico en España y Portugal. Este avance se apoya en la Estrategia Nacional de Conservación del Lince Ibérico, que permitió alcanzar en 2024 una población conjunta de 2.401 ejemplares tras más de una década de reintroducciones en distintas áreas.
En Aragón, el proyecto comenzó a tomar forma en 2017, cuando las Cortes autonómicas aprobaron por unanimidad solicitar la incorporación de la comunidad al programa estatal de recuperación. Desde entonces, la coordinación entre el Gobierno autonómico, los grupos de trabajo españoles y portugueses y los centros de cría ha sido fundamental para garantizar la viabilidad técnica y ecológica de la reintroducción.
Con la llegada de Windtail y Winx, Aragón abre una nueva etapa en la presencia del lince ibérico en el noreste de la península y sitúa al territorio en la primera línea de la conservación de especies amenazadas, combinando gestión responsable, inversión y un modelo de colaboración pública y privada que sirve de referencia para futuras iniciativas ambientales.