Aragón exige aplicar ya las devoluciones por retrasos AVE
El Gobierno de Aragón reclama a RENFE y al Ministerio de Transportes que cumplan la Ley de Movilidad Sostenible y restituyan las indemnizaciones por retrasos de 15 y 30 minutos en los trenes de alta velocidad y larga distancia.
El Gobierno de Aragón ha reiterado la necesidad de que se apliquen de forma inmediata los criterios de puntualidad e indemnización previstos en la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible, una norma que restituye los compromisos de devolución de RENFE vigentes antes de las modificaciones introducidas en julio de 2024. La petición llega en un contexto marcado por los continuos retrasos en los servicios de alta velocidad y larga distancia, agravados tras el reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) y las limitaciones operativas en diversos tramos de la red.
Hasta ahora, los viajeros afectados por demoras recibían una compensación del 50% del precio del billete cuando el retraso alcanzaba los 90 minutos, y del 100% cuando superaba ese umbral. Sin embargo, la nueva legislación establece un marco más exigente: la devolución del 50% del importe a partir de 15 minutos de retraso, y del 100% a partir de 30 minutos, recuperando así los estándares previos a 2024.
La Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios del Ejecutivo autonómico subraya que estos criterios deben aplicarse con efectos desde el 1 de enero de 2026, tal como recoge la disposición adicional trigésima primera de la ley. Por ello, reclama al Ministerio de Transportes que impulse los trámites necesarios para garantizar su cumplimiento y que RENFE adopte sin demora los mecanismos de compensación correspondientes.
El Gobierno de Aragón insiste en que la situación actual está generando un perjuicio evidente para miles de usuarios que dependen de los servicios ferroviarios de alta velocidad. La Administración autonómica considera imprescindible que se restablezca un sistema de indemnizaciones acorde con la calidad y fiabilidad que se espera de un servicio público esencial, especialmente en un momento en el que los retrasos se han convertido en una incidencia recurrente.