Aragón activa la vigilancia ante la llegada de la borrasca Francis, que traerá frío extremo y riesgo de nevadas
Aragón encara el inicio de 2026 bajo un escenario plenamente invernal marcado por la irrupción de la borrasca Francis, un sistema que, según la AEMET, podría activar en apenas 72 a 96 horas un episodio de lluvias intensas, heladas generalizadas y nevadas en cotas medias y altas. Tras un final de 2025 dominado por la estabilidad, el cambio de año llega acompañado de un giro atmosférico que devolverá al territorio imágenes propias del invierno más severo.
El 1 de enero amaneció con nieblas persistentes, nubosidad baja y escasas precipitaciones, pero bajo esa calma se perfila ya la entrada de aire frío que marcará el tono de los próximos días. Las temperaturas mínimas caerán con fuerza en el norte peninsular, con heladas generalizadas y registros que podrían alcanzar los –6 ºC en áreas de montaña de Huesca, actualmente en aviso amarillo. Zaragoza capital también notará el impacto, con madrugadas heladas y sensación térmica más baja por la humedad y la niebla.
A medida que avance el fin de semana, Francis comenzará a dejar su huella. Las lluvias se intensificarán de oeste a este, y las primeras nevadas quedarán restringidas a cotas altas del Pirineo y el Sistema Ibérico. Sin embargo, el descenso térmico previsto abre la puerta a un escenario más invernal, especialmente entre el 4 y el 5 de enero, cuando la interacción de la borrasca con una masa de aire frío podría provocar nevadas en cotas medias e incluso bajas en el cuadrante oriental peninsular.
En Aragón, las miradas se dirigen a zonas especialmente sensibles como el Moncayo, el campo de Belchite, el Pirineo y comarcas del este de la Ibérica, donde la nieve podría volver a teñir de blanco carreteras y núcleos urbanos. Aunque no se descarta que Zaragoza pueda registrar episodios de nieve o aguanieve, la AEMET insiste en la incertidumbre y en la necesidad de seguir los próximos partes meteorológicos.
La complejidad de la situación atmosférica obliga a extremar la cautela. La localización exacta y la intensidad de las nevadas aún no están definidas, pero lo que sí parece claro es que 2026 se estrena con un ambiente plenamente invernal, marcado por el frío, los cielos grises y la posibilidad real de que la nieve vuelva a ser protagonista en buena parte del territorio aragonés.