Mariona Ortiz decide un duelo tenso en el Príncipe Felipe

El Casademont Zaragoza firma su 17ª victoria en la LF Endesa tras superar al Hozono Global Jairis gracias a un último cuarto liderado por Mariona Ortiz, clave para romper un partido sin dueño.

20260125 Casademont vs Jairis
Mariona Ortiz decide un duelo tenso en el Príncipe Felipe

El Casademont Zaragoza volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más sólidos y competitivos de la LF Endesa. La victoria por 85-71 ante el Hozono Global Jairis no solo prolonga su racha hasta los 17 triunfos, con 15 consecutivos, sino que refuerza la sensación de que el conjunto de Carlos Cantero ha alcanzado una madurez competitiva capaz de sostenerle incluso en los escenarios más incómodos.

El encuentro, disputado en un Príncipe Felipe expectante, se movió durante tres cuartos en un equilibrio constante. El Jairis, vigente campeón de la Copa de la Reina, planteó un partido valiente, sin complejos, y encontró en Bertsch, Massey y Ehk argumentos suficientes para mantener el pulso. El Casademont, por su parte, se apoyó en la energía de Aminata Gueye, dominante desde el primer cuarto, y en la aportación coral de Leite, Bankolé, Vorácková, Pueyo y Hempe, que sostuvieron al equipo en los momentos de mayor incertidumbre.

El tercer cuarto fue un carrusel de parciales. El Jairis llegó a golpear con un 0-11 que obligó a Cantero a detener el partido por partida doble. Sin embargo, la respuesta rojilla llegó desde la pintura: Gueye, impecable en lectura y ejecución, cortó la sangría con cinco puntos consecutivos que devolvieron el control emocional al equipo.

El último cuarto, sin embargo, exigía algo más que orden. Exigía liderazgo. Y ahí emergió Mariona Ortiz, que firmó una de esas actuaciones que marcan temporadas. Con el marcador en contra (62-64) y tras la expulsión de Merritt Hempe, la capitana asumió el timón del partido con una claridad abrumadora: dos triples consecutivos, robos, asistencias, penetraciones y una lectura del ritmo que desbordó por completo al Jairis. Su irrupción coincidió con la aparición de Fingall, que sumó tres triples consecutivos, todos tras pase de Mariona, para dinamitar definitivamente el encuentro.

El 85-71 final refleja la superioridad rojilla en los minutos decisivos, pero también el sufrimiento previo. El Casademont Zaragoza vuelve a ganar porque sabe competir, porque sabe sufrir y porque, cuando el partido exige una figura diferencial, la encuentra. Esta victoria lleva la firma de un equipo que no se cansa de ganar… y de una capitana que decidió el partido cuando el silencio del pabellón pedía un golpe definitivo.

Puedes seguir a Onda Aragonesa en Whatsapp, Instagram, TikTok y LinkedIn