Jerarquía rojilla en Estepona

Casademont Zaragoza impone su jerarquía y toma ventaja en los playoffs de la LF Endesa con un triunfo sólido en una ida marcada por el desgaste y el acierto exterior

 

20260501 Casademont vs Estepona
Jerarquía rojilla en Estepona

El Casademont Zaragoza dio un golpe de autoridad en la ida de los cuartos de final de la LF Endesa tras imponerse al CAB Estepona por 68-84, en un duelo exigente, cambiante y de enorme desgaste competitivo. Las aragonesas, mermadas por las bajas de Hermosa, Pueyo y la ausencia del técnico Carlos Cantero por baja paternal, encontraron en la dirección de Ferreres y en el liderazgo de sus referentes la fórmula para domar un partido que llegó a complicarse en varias fases.

La igualdad del campeonato quedó patente desde el inicio. El octavo clasificado fue capaz de incomodar al líder durante buena parte del encuentro, especialmente en una primera mitad donde la defensa en zona de Estepona y el empuje de Gretter, Dongue y Contell obligaron a las rojillas a ajustar su plan de partido. Aun así, el Casademont sostuvo el pulso gracias al impacto inicial de Aminata Gueye, dominante en la pintura, y a la aparición puntual de Ornella Bankolé, que cerró el primer cuarto con un triple de personalidad.

El segundo acto trajo el primer gran despegue visitante. Dos triples consecutivos de Mawuli y varias acciones de Bankolé firmaron un parcial de 11-0 que abrió brecha. Laia Flores y Oma mantuvieron la ventaja hasta el descanso, al que se llegó con un 31-43 que reflejaba la madurez competitiva de las aragonesas.

Tras el paso por vestuarios, el partido se volvió a estrechar. Estepona, impulsado por su público, encadenó un parcial de 10-3 y posteriormente un 7-0 que llevó el marcador al empate (48-48). Fue entonces cuando emergió la versión más coral del Casademont: Fingall se hizo fuerte bajo el aro, Laia Flores asumió galones con acierto exterior y Bankolé volvió a castigar cada desajuste. El resultado: un 13-0 que devolvió el control a las visitantes.

El último cuarto tuvo nombre propio: Laia Flores. La base catalana, que ya había sostenido al equipo en momentos críticos, dinamitó el encuentro con dos triples consecutivos que elevaron la renta hasta un 61-74 prácticamente definitivo. Con Estepona castigado por el cansancio y sin capacidad de respuesta, Bankolé remató la faena y Mariona Ortiz cerró la noche con un triple que selló el 68-84 final.

Con esta victoria, el Casademont Zaragoza afrontará la vuelta del domingo en el Príncipe Felipe con 16 puntos de ventaja, un colchón valioso pero no definitivo en una eliminatoria que ha demostrado su dureza desde el primer minuto.

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