El Huesca se desploma en Málaga tras un duelo caótico
Derrota del SD Huesca por 5-3 ante el Málaga CF, en un partido marcado por los errores defensivos, la falta de solidez y un final frenético que no logró maquillar la mala imagen visitante.
El SD Huesca profundizó su crisis deportiva con una dura derrota por 5-3 ante el Málaga CF en La Rosaleda, un encuentro en el que los azulgranas solo fueron reconocibles durante la primera media hora. A pesar de adelantarse desde el punto de penalti, el equipo oscense volvió a mostrar una alarmante falta de consistencia defensiva, concediendo facilidades que el conjunto malagueño aprovechó con determinación.
El choque comenzó con un Málaga dominante, dueño de la posesión y de las primeras ocasiones. El Huesca, obligado a jugar al contragolpe, generó tres oportunidades consecutivas que pudieron cambiar el rumbo del encuentro. Sin embargo, la falta de acierto en el área rival volvió a penalizar a un equipo incapaz de aprovechar sus momentos de lucidez.
El punto de inflexión llegó en el minuto 29, cuando Sielva transformó un penalti que dio ventaja al conjunto altoaragonés. No obstante, el gol no trajo calma, sino una desconexión inmediata. El Málaga encontró espacios con demasiada facilidad y, en apenas nueve minutos, dio la vuelta al marcador. Larrubia empató tras una acción mal defendida en banda y, al borde del descanso, Niño puso el 2-1 desde los once metros después de una imprudencia de Michael revisada por el VAR.
La segunda mitad confirmó el derrumbe del Huesca. El plan de Bolo se desmoronó ante un Málaga intenso y vertical que castigó cada desajuste. Joaquín firmó el 3-1 en el 55’, una acción que evidenció de nuevo la fragilidad oscense. A partir de ese momento, el Huesca desapareció del partido, superado en cada duelo y sin capacidad para enlazar jugadas en campo contrario. Solo Dani Jiménez, de nuevo sobresaliente, evitó una goleada aún mayor con varias intervenciones decisivas.
El tramo final fue un ejercicio de caos. El Huesca recortó distancias con un cabezazo de Pulido en el 90’, pero el Málaga respondió de inmediato con una volea de Chupe. Carrillo reavivó la esperanza visitante en el 95’ al convertir el 4-3, aunque el empuje final no ocultó las carencias mostradas durante la mayor parte del partido. En el 99’, de nuevo Chupe cerró el definitivo 5-3 en un contraataque que reflejó la desorganización oscense.
El resultado deja al SD Huesca en una situación crítica, hundido en la zona de descenso y a tres puntos de la permanencia. Más allá del marcador, preocupa la falta de identidad, la fragilidad colectiva y la incapacidad para sostener un plan de partido durante más de unos minutos. El equipo de Bolo mostró competitividad únicamente al inicio y en los últimos instantes, un balance insuficiente para un conjunto que se juega su futuro en la categoría.