Derrota sin paliativos de un Schär Colores exhausto ante un Cleba León superior
El Schär Colores Zaragoza encajó una derrota contundente en el pabellón Siglo XXI frente a un Cleba León que impuso su autoridad desde el inicio y terminó cerrando el encuentro con un claro 15-25. El conjunto aragonés afrontaba el duelo en una situación límite: únicamente nueve jugadoras del primer equipo estaban disponibles, acompañadas por tres canteranas y varias convocadas sin posibilidad real de participación. El desgaste físico y la falta de rotaciones condicionaron por completo el desarrollo del partido.
El choque comenzó con un breve equilibrio, pero el Cleba León tardó poco en marcar diferencias. Tras el 3-3 inicial, el conjunto visitante encontró continuidad en su juego, mayor precisión en la finalización y una defensa más sólida, lo que le permitió abrir una primera brecha. El equipo dirigido por Mario Ortiz trató de sostenerse, ajustó su repliegue y logró evitar que la distancia se disparara antes del descanso, aunque el dominio leonés ya era evidente. El 9-12 al intermedio reflejaba un esfuerzo notable de las locales por mantenerse vivas en el encuentro pese a sus limitaciones.
La segunda mitad resultó definitiva. El Cleba León regresó a la pista con un ritmo superior y encadenó un parcial de 0-4 que elevó el marcador a un 9-16 prácticamente insalvable para un Schär Colores sin capacidad de respuesta. A partir de ese momento, el conjunto rojillo se vio superado en todas las fases del juego: menor frescura, pérdidas no forzadas, dificultades para encontrar lanzamientos claros y una defensa que ya no podía sostener la intensidad rival. El Cleba, por su parte, mantuvo un nivel de acierto alto y una confianza creciente que terminó por desdibujar por completo a las aragonesas.
El tramo final confirmó la impotencia del Schär Colores, que no logró frenar la dinámica negativa ni encontrar alternativas tácticas ante un rival más profundo, más fresco y más eficaz. El 15-25 final resume un encuentro marcado por las bajas, la falta de rotación y la superioridad visitante, dejando al equipo zaragozano con la necesidad de recuperar efectivos y reconstruir sensaciones para los próximos compromisos.