Casademont se hunde sin respuesta ante la Penya
Crónica detallada del 67-79 y análisis de una derrota que agrava la crisis rojilla
El Casademont Zaragoza volvió a firmar una noche para el olvido en el Príncipe Felipe tras caer por 67-79 ante el Joventut de Badalona, un resultado que supone la sexta derrota consecutiva en la Liga Endesa y que profundiza una crisis deportiva que ya no admite matices. El equipo aragonés, falto de hambre, ambición y claridad colectiva, se vio superado por un rival que, sin necesidad de un gran despliegue, manejó el partido con solvencia a partir del descanso.
El encuentro comenzó con cierta igualdad, sostenido casi en exclusiva por un notable Jahlil Robinson, que asumió galones en ataque mientras el resto del equipo se movía entre la intermitencia y la falta de automatismos. Las pérdidas, la escasa fluidez ofensiva y un rebote ofensivo completamente desequilibrado —9 para los locales por 18 de la Penya— marcaron un primer tiempo en el que el Casademont sobrevivió más por inercia que por convicción.
El punto de ruptura llegó en un tercer cuarto demoledor. Con Ricky Rubio al mando, el Joventut impuso un ritmo y una lectura de juego inalcanzables para un Casademont desbordado. El base catalán dirigió con precisión quirúrgica, anotó en momentos clave y encontró siempre al tirador liberado, especialmente a Cameron Hunt, que castigó desde el perímetro. El parcial dejó el duelo prácticamente sentenciado con un 44-62 que desató una sonora pitada en el pabellón.
El último cuarto confirmó la caída sin resistencia del conjunto aragonés. La anarquía ofensiva, las faltas a destiempo y la desconexión generalizada dibujaron un final de partido que evidenció la falta de respuestas del equipo. El Joventut, sin necesidad de forzar, administró la ventaja hasta el 67-79 definitivo.
La derrota deja al Casademont mirando de frente a la zona de descenso, pendiente del resultado del Burgos, y abre un interrogante mayúsculo sobre el futuro de Jesús Ramírez, cuyo puesto queda seriamente comprometido. El equipo no solo pierde: transmite una preocupante ausencia de identidad, energía y competitividad que ha encendido todas las alarmas en Zaragoza.