Casademont firma una Liga Regular histórica en Ferrol
El Casademont Zaragoza conquista la Liga Regular de la LF Endesa tras vencer al Baxi Ferrol (67-69), logra billete directo a la Euroliga y refuerza su candidatura antes de la Final Six.
El Casademont Zaragoza escribió en A Malata una de las páginas más relevantes del deporte aragonés reciente. La victoria por 67-69 frente al Baxi Ferrol certificó un logro sin precedentes: el primer título de Liga Regular de la LF Endesa para un equipo de la ciudad. Un éxito que trasciende lo estadístico y que sitúa al conjunto de Carlos Cantero en la élite continental con un premio doble: acceso directo a la Euroliga, sin ronda previa, y una posición privilegiada para afrontar los playoffs de mayo.
El encuentro exigió al Casademont una versión resistente, madura y capaz de sobrevivir a cada oleada local. El arranque, con un 0-5 y cuatro recuperaciones en apenas cuatro minutos, insinuó un duelo cómodo. Pero el Baxi Ferrol, fiel a su identidad competitiva, respondió con un parcial de 7-0 que equilibró el choque y marcó el tono de una noche áspera. El primer cuarto se cerró con un ajustado 15-16, preludio de un partido sin tregua.
En el segundo acto, el conjunto gallego elevó su agresividad defensiva y encontró en Millán y Joiris dos amenazas constantes. Su impacto llevó el marcador al 29-24, obligando al Casademont a reaccionar. Lo hizo desde el perímetro: los triples de Merritt Hempe y Katerina Voráčková desatascaron el ataque y devolvieron la iniciativa a las aragonesas, que alcanzaron el descanso con una mínima ventaja (33-34).
Tras el paso por vestuarios, Ferrol mantuvo su plan: un equipo “pegajoso”, incómodo, que nunca concede un respiro. El 46-44 obligó a Cantero a detener el juego para exigir más rigor defensivo. La respuesta llegó desde la pintura, con Gueye imponiendo su físico para equilibrar el duelo antes del último cuarto (50-50).
El tramo final condensó toda la tensión acumulada. Dos triples consecutivos de Sotlová y Joiris elevaron el 56-50 y amenazaron con romper el partido. Entonces emergió la figura de Mawuli, en un estado de forma sobresaliente a las puertas de la Final Six. Sus siete puntos consecutivos sostuvieron al Casademont y reactivaron al equipo en el momento más crítico. A partir de ahí, Voráčková y Hempe completaron la remontada con acierto exterior y temple competitivo.
Los últimos instantes fueron un ejercicio de supervivencia. Con 66-69, el Casademont dispuso de tres lanzamientos para sentenciar, todos repelidos por el aro. Ferrol tuvo la última posesión, pero la defensa aragonesa cerró el triunfo y desató la celebración. La Liga Regular ya es una realidad tangible, un hito que Zaragoza no vivía desde el legendario Pinturas Lepanto de 1995, aunque entonces se tratara de un título de playoff.
Este éxito, más allá del valor deportivo, simboliza la madurez de un proyecto que ha devuelto a la ciudad la sensación de pertenecer a la élite. Con la Final Six a la vuelta de la esquina y el pabellón zaragozano preparado para recibir a Europa, el Casademont llega con la convicción de quien ya ha demostrado ser el mejor.