El Casademont se derrumba en el Palau y agrava su crisis tras un inicio prometedor
El Casademont Zaragoza volvió a salir malherido de su visita al Palau Blaugrana, donde cayó por 100-80 ante un Barça que apenas necesitó acelerar para desarmar a un equipo aragonés que pasó de competir con rigor a desmoronarse sin remedio. El conjunto de Jesús Ramírez firmó un primer cuarto notable, serio en defensa y preciso en ataque, pero todo lo construido se evaporó en un segundo periodo que marcó el rumbo definitivo del encuentro.
El arranque dejó señales positivas. Con Koumadje imponiendo su físico y un ataque sin pérdidas, el Casademont llegó a ponerse por delante gracias a la aportación de Robinson, Miguel González y un buen tramo final de Dubljevic, cerrando el primer cuarto con ventaja (21-22). Sin embargo, el espejismo duró poco. El segundo cuarto fue un colapso total: un parcial de 0-14 del Barça, alimentado por la falta de ideas rojilla y la inspiración exterior de Punter y Norris, dejó al equipo sin respuestas. Ni los dos tiempos muertos consecutivos de Ramírez lograron frenar la caída.
El dato más revelador del desplome llegó en la pintura. Los dos pívots, Dubljevic y Soriano, apenas capturaron un rebote entre ambos hasta el final del tercer cuarto, síntoma de una defensa sin contundencia y de un equipo superado física y mentalmente. Mientras tanto, el Barça castigaba desde el perímetro y encontraba facilidades constantes en la zona, con Fall y Brizuela campando a sus anchas.
Tras el descanso, la dinámica no cambió. El Casademont siguió sin chispa, sin dirección y sin capacidad para frenar la sangría. El apagón del reloj de posesión, que detuvo el partido más de diez minutos, tampoco sirvió para reactivar a los aragoneses, que regresaron aún más fríos y sin alma defensiva. Solo Joaquín Rodríguez aportó algo distinto en un tercer cuarto que dejó el duelo prácticamente sentenciado (73-55).
El último periodo apenas tuvo historia. El Barça jugó a placer y amplió la ventaja hasta el 100-71 antes del maquillaje final. La aportación de DJ Stephens, con 8 puntos, fue la única nota positiva en un cierre que confirmó la preocupante deriva del equipo. Con esta derrota, el Casademont encadena una dinámica claramente descendente y afronta su visita a Lleida como un duelo de enorme trascendencia para frenar la caída.