Membranas MOF: un avance clave para capturar CO₂ directamente del aire
Investigadores del INMA desarrollan una tecnología pionera que mejora la eficiencia de la captura directa de CO₂ mediante materiales MOF
El Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, ha dado un paso significativo en el desarrollo de tecnologías avanzadas para combatir el cambio climático. Un equipo de investigadores ha logrado aplicar por primera vez membranas basadas en materiales MOF —estructuras metal-orgánicas porosas reconocidas con el Premio Nobel de Química 2025— a la captura directa de CO₂ del aire (DAC), una de las estrategias emergentes más prometedoras para reducir la concentración de gases de efecto invernadero.
El trabajo, publicado en la revista Advanced Materials, demuestra la capacidad de estas membranas ultrafinas para separar CO₂ incluso en condiciones similares a las del aire real, donde su concentración es extremadamente baja. El documento señala que estas membranas incorporan un MOF adaptado a partir de la estructura ZIF‑8, modificado mediante “un intercambio secuencial de ligandos, una técnica novedosa desarrollada específicamente en el INMA” (cita del documento). Esta adaptación mejora la afinidad del material por las moléculas de CO₂ y optimiza el rendimiento de la membrana.
La investigación se enmarca en el proyecto “Captura directa de CO₂ del aire con membranas nanocompuestas de capa fina basadas en MOF (PID2022‑138582OB‑100)”, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Los responsables principales son los catedráticos Carlos Téllez y Joaquín Coronas, acompañados por un equipo multidisciplinar del grupo MECANOS, especializado en membranas y catálisis con materiales nanoestructurados.
El documento destaca que estas membranas permiten “un flujo elevado de aire, incluso en condiciones similares a las del aire real, donde este gas está presente en concentraciones muy bajas (alrededor de 400 ppm)”. Esta capacidad resulta esencial para la viabilidad industrial de la tecnología DAC, que no depende de fuentes puntuales de emisión y puede instalarse en zonas con energía renovable abundante, reduciendo su impacto ambiental y económico.
El equipo investigador incluye también a Íñigo Martínez, José Miguel Luque y Lucía Carrillo, junto con la colaboración de los científicos Andrew Foster y Peter Budd de la Universidad de Manchester, quienes han aportado el polímero PIM‑1 empleado en las membranas.
El artículo científico asociado, titulado “Synergy of Block and Microporous Polymers with Tailored Zeolitic Imidazole Frameworks for Membrane-Based Direct Air Capture”, está disponible en Advanced Materials (factor de impacto 26,8).
Este avance sitúa al INMA y a la Universidad de Zaragoza en la vanguardia internacional de la investigación en captura directa de CO₂, un campo estratégico para alcanzar los objetivos globales de descarbonización.