Aragón impulsa una nueva vía anticáncer con compuestos de cobre
Investigadores del CSIC‑UNIZAR desarrollan una familia de compuestos de cobre con resultados prometedores frente a cáncer de mama, cuello de útero y páncreas, respaldados por una patente europea.
La investigación biomédica aragonesa suma un nuevo hito con la presentación de una patente europea destinada a proteger una innovadora familia de compuestos de cobre con potencial terapéutico frente al cáncer. El avance procede del Instituto de Síntesis Química y Catálisis Homogénea (ISQCH), centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, en colaboración con el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS).
Según el documento oficial, “los nuevos compuestos han mostrado actividad relevante en modelos animales de cáncer de mama, cuello de útero y páncreas”, un resultado que sitúa a Aragón en la vanguardia de la innovación biomédica. El equipo responsable está formado por M. Concepción Gimeno, Raquel P. Herrera, Guillermo Canudo‑Barreras y Eduardo Romanos, investigadores con una sólida trayectoria en química organometálica y biomedicina traslacional.
Aunque los tratamientos oncológicos se han basado tradicionalmente en moléculas orgánicas, la presencia de metales en fármacos antitumorales no es nueva. Sin embargo, el cobre emerge ahora como una alternativa especialmente atractiva por su seguridad, abundancia y capacidad para activar mecanismos de acción distintos a los de los tratamientos convencionales. Esta línea de trabajo abre la puerta a terapias más selectivas y potencialmente menos tóxicas.
La solicitud de patente supone un paso decisivo para garantizar la protección del conocimiento generado y facilitar su futura transferencia al ámbito clínico. El proyecto ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación, la Agencia Estatal de Investigación y fondos europeos NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Este avance demuestra cómo la investigación fundamental en química puede transformarse en soluciones con impacto real en la salud pública, reforzando el papel de Aragón como territorio generador de innovación científica.