Zaragoza rechaza la oferta de suelos rurales de la SAREB

Zaragoza rechaza la oferta de suelos rurales de la SAREB

El Ayuntamiento critica la propuesta de la SAREB por incluir parcelas rurales sin desarrollo, porcentajes en proindiviso y suelos ya destinados a uso público, reclamando terrenos realmente aptos para vivienda asequible.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha expresado su rechazo frontal a la oferta remitida por la SAREB, a través del Gobierno central, para la adquisición de cinco parcelas supuestamente destinadas a la construcción de vivienda pública. Según el análisis técnico municipal, los terrenos ofertados se encuentran en situación básica rural, presentan limitaciones urbanísticas de consideración y, en la mayoría de los casos, no resultan aptos para el desarrollo de proyectos residenciales a corto ni medio plazo.

La propuesta, tasada en 319.950 euros, incluye cinco suelos ubicados en el barrio rural de La Cartuja, de los cuales la SAREB solo posee entre el 6,58 % y el 35,6 % de la propiedad en régimen de proindiviso, lo que dificulta cualquier actuación urbanística. Los informes del Servicio de Suelo y Vivienda del Ayuntamiento concluyen que una de las parcelas es Suelo No Urbanizable de especial protección, otras tres carecen de reparcelación y de los servicios urbanísticos mínimos, y la quinta ya está destinada a equipamiento público, al albergar las piscinas municipales, lo cual la convierte en un bien cuya futura cesión al consistorio será obligatoria y gratuita.

El Gobierno municipal califica la propuesta como una actuación insuficiente, poco rigurosa y carente de utilidad para abordar la actual crisis de acceso a la vivienda. El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, subraya que Zaragoza necesita suelos finalistas, capaces de permitir la construcción de forma rápida y eficaz. El consistorio recuerda que la SAREB dispone en la ciudad de activos de mayor relevancia, especialmente los situados en los antiguos terrenos de Aceralia, con capacidad para 440 viviendas, y otros enclaves en la Z-30 y La Jota, que permitirían levantar más de 500 viviendas adicionales.

El Ayuntamiento critica además el contraste entre esta oferta y las operaciones realizadas por la SAREB en otras comunidades, donde sí se han formalizado cesiones masivas de suelo y vivienda para promover alquiler asequible. La corporación exige que se retire la propuesta actual y se inicie una negociación basada en criterios técnicos, urbanísticos y de interés público, con el objetivo de poner a disposición de la ciudadanía terrenos realmente válidos para afrontar la demanda habitacional creciente.

La posición municipal se enmarca en un escenario marcado por la urgencia de incrementar el parque de vivienda asequible, especialmente para jóvenes y familias que enfrentan dificultades para acceder al mercado libre. Zaragoza defiende que cuenta con capacidad y planificación para desarrollar nuevos proyectos residenciales, pero necesita la colaboración efectiva del Estado y la SAREB, así como el desbloqueo de suelos estratégicos que permitan avanzar en políticas públicas de vivienda con impacto real en la ciudad.