Zaragoza impulsa la gran renovación de la Plaza del Pilar
Zaragoza acomete la mayor transformación de la Plaza del Pilar desde 1991
El Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado una inversión de 1,5 millones de euros destinada a modernizar la Fuente de Goya, el vaso Patagonia de la Fuente de la Hispanidad y a ejecutar una amplia renaturalización de la Plaza del Pilar, uno de los espacios urbanos más emblemáticos de España.
La alcaldesa Natalia Chueca subrayó que el objetivo es crear “una plaza más amable, accesible, verde y preparada para los retos climáticos del futuro”, manteniendo intacta su esencia monumental.
Reforma integral de la Fuente de Goya
La primera actuación será la Fuente de Goya, con un presupuesto de 564.033,49 euros. Las obras comenzarán tras las Fiestas del Pilar y concluirán en el primer semestre de 2027. El proyecto reducirá el tamaño de la fuente para ampliar el espacio peatonal, eliminar barreras arquitectónicas y mejorar la accesibilidad a las esculturas de Federico Marés. También se renovarán las instalaciones hidráulicas e iluminación para garantizar eficiencia y reducir costes.
Una nueva Fuente de la Hispanidad, más segura y lúdica
La reforma del vaso Patagonia de la Fuente de la Hispanidad contará con 497.179,77 euros y comenzará tras la Navidad. Se convertirá en una fuente lúdica transitable, sin profundidad y totalmente integrada en el pavimento, con 24 surtidores dinámicos e iluminación programable. La eliminación del desnivel evitará caídas, especialmente de personas invidentes, y permitirá usar el espacio para actividades ciudadanas.
Más vegetación para combatir el calor urbano
La tercera línea de actuación será la renaturalización de la plaza, con una inversión de 372.061,96 euros. Se plantarán 18 nuevos árboles, se intervendrá en 79 alcorques y se instalarán cubiertas verdes y vegetación colgante en las pérgolas, ampliando en más de 300 m² la superficie verde. Estas medidas reducirán el efecto isla de calor y mejorarán el confort climático.
Un espacio monumental adaptado al siglo XXI
La Plaza del Pilar, remodelada por última vez en 1991, volverá a experimentar una transformación profunda para responder a las necesidades actuales de accesibilidad, sostenibilidad y uso ciudadano, sin alterar su identidad histórica ni su papel como gran salón urbano de Zaragoza.