Zaragoza consolida el cohousing como herramienta de regeneración urbana en El Rabal

Zaragoza consolida el cohousing como herramienta de regeneración urbana en El Rabal

El Ayuntamiento de Zaragoza da un nuevo paso en su estrategia de vivienda social y regeneración urbana con el impulso de un proyecto de 18 viviendas bajo el modelo cohousing en el distrito de El Rabal, una iniciativa que combina innovación residencial, cohesión comunitaria y aprovechamiento eficiente del suelo público. La operación, articulada a través de Zaragoza Vivienda, se sustenta en la cesión del derecho de superficie durante 75 años a la Cooperativa Acobijo, que integrará esta parcela municipal con otra de su propiedad para desarrollar un conjunto residencial colaborativo.

La permuta aprobada por la sociedad municipal, valorada en 258.550,79 euros más 11.274,64 euros en aportación complementaria, permitirá unificar los suelos de Manuel Lacruz 23 y Villacampa 15-17-19, manteniendo la titularidad pública de la parcela mientras la cooperativa construye y gestiona las viviendas. El modelo de cesión de uso garantiza que las personas socias no sean propietarias ni inquilinas, sino usuarias indefinidas a cambio de una aportación inicial recuperable y cuotas mensuales similares a un alquiler asequible.

El proyecto incorpora espacios comunes —talleres, comedor, zonas de trabajo, lavandería o huertos— concebidos para fortalecer redes de apoyo mutuo y favorecer dinámicas de convivencia. Además, Zaragoza Vivienda dispondrá de una vivienda cedida dentro del edificio, que será gestionada por la Fundación Picarral, y los espacios comunitarios acogerán actividades abiertas al entorno, reforzando la dimensión social del proyecto.

El concejal delegado de Vivienda, José Miguel Rodrigo, subraya que esta operación forma parte de una estrategia municipal de alto impacto y bajo coste, orientada a generar vivienda asequible, dinamizar barrios consolidados y activar políticas transversales de carácter social, urbanístico y económico. El Arrabal, donde ya se construyen otros dos edificios de alquiler asequible con fondos europeos, se convierte así en un laboratorio urbano para modelos residenciales que combinan sostenibilidad, comunidad y fijación de población.

Rodrigo destaca que experiencias europeas de cohousing han demostrado su capacidad para fomentar el envejecimiento activo, reducir la soledad no deseada y revitalizar entornos urbanos, beneficios que el Ayuntamiento aspira a replicar en Zaragoza mediante la colaboración público-cooperativa.