Zaragoza amplía horarios en dos bibliotecas hasta julio

Zaragoza amplía horarios en dos bibliotecas hasta julio

El Ayuntamiento prolonga los horarios de las bibliotecas Benjamín Jarnés y Ricardo Magdalena hasta el 1 de julio, con aperturas hasta las 02.00 para facilitar el estudio en época de exámenes finales.

En plena recta final del curso académico, el Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido reforzar su apoyo a estudiantes de secundaria y universitarios mediante la ampliación extraordinaria de horarios en dos de sus principales bibliotecas municipales: Benjamín Jarnés (Actur) y Ricardo Magdalena (Las Fuentes). La medida, vigente desde la primera semana de mayo, se mantendrá activa hasta el 1 de julio.

Ambos centros, los más grandes de la red municipal, ofrecen un volumen significativo de puestos de lectura: 303 en Ricardo Magdalena y 171 en Benjamín Jarnés, esta última con una sala específica de estudio . La ampliación supone prolongar el horario habitual hasta las 02.00 de la madrugada de lunes a viernes en el periodo principal de exámenes, además de abrir sábados y domingos durante todo el día.

La concejal de Educación, Paloma Espinosa, subraya que el objetivo es garantizar espacios adecuados para la preparación académica: “Es importante que los estudiantes encuentren en los espacios municipales lugares de calidad para prepararse los exámenes, y renovamos estas medidas que aportan tranquilidad y conciliación”.

Horarios ampliados por periodos

Del 7 de mayo al 21 de junio:

  • Lunes a viernes: 8.30–02.00

  • Sábados: 9.30–21.00

  • Domingos: 09.45–21.00

Del 22 de junio al 1 de julio:

  • Lunes a viernes: 8.30–00.00

  • Sábados y domingos: 09.45–21.00

Aumento de actividad y cambio de hábitos

El Servicio de Bibliotecas Municipales ha detectado un incremento notable en el uso de sus servicios durante el primer semestre de 2026. Las reservas de documentos han pasado de 9.700 a cerca de 11.600, mientras que las renovaciones han aumentado un 5%, alcanzando las 22.500 operaciones.

El consistorio interpreta estos datos como un cambio en los hábitos de los usuarios, que muestran una planificación más cuidadosa y un uso más continuado de los fondos bibliográficos. Además, destaca la evolución de las bibliotecas como espacios culturales y comunitarios más allá del préstamo físico tradicional.