Zaragoza activa la gran transformación del solar de Jerusalén
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado un paso decisivo para resolver una de las mayores cicatrices urbanas del Distrito Universidad: el solar del antiguo Convento de Jerusalén, en el Paseo Isabel la Católica. El Consejo de Gerencia de Urbanismo analizará el inicio de una modificación aislada del PGOU que permitirá activar un proyecto de regeneración integral con un fuerte impacto residencial, social y económico para la ciudad.
La propuesta, registrada por la mercantil Enta Properties bajo la denominación Proyecto Living Romareda, plantea una recalificación que amplía los usos actuales para permitir la construcción de vivienda en venta y alquiler, una residencia de mayores y una residencia sanitaria, además de nuevos espacios terciarios y dotacionales. El consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, destaca que la operación supondrá un ingreso directo para las arcas municipales de 22 millones de euros, destinados por ley a la mejora de equipamientos públicos, zonas verdes e infraestructuras urbanas.
220 viviendas y un nuevo eje de servicios esenciales
El proyecto contempla un total de 220 viviendas, de las cuales 70 —el 35%— se reservarán para alquiler de larga duración, una medida orientada a aliviar la presión del mercado y facilitar el acceso a vivienda asequible en un entorno especialmente tensionado. La actuación incluye además 15.595 m² de usos dotacionales y terciarios, casi el 40% de la edificabilidad total, destinados a un complejo sociosanitario y a servicios compatibles como oficinas, docencia o apartamentos tutelados.
La residencia sanitaria se concibe como un recurso estratégico para el entorno hospitalario del Miguel Servet y el Clínico, donde cada año más de 1.200 MIR realizan su formación, el 80% procedentes de fuera de Zaragoza y con necesidad de alojamiento próximo y estable.
Un diseño urbano que abre un espacio históricamente cerrado
El solar, actualmente en desuso tras el derribo del convento, se transformará en un espacio permeable y conectado. La propuesta prevé el retranqueo de alineaciones, la ampliación del espacio público y la creación de un nuevo vial que enlazará el Paseo Isabel la Católica con la calle Don Álvaro de Bazán, hoy un fondo de saco. Esta intervención permitirá mejorar la movilidad peatonal, la seguridad y la integración con el entorno del futuro estadio Ibercaja Romareda.
Los técnicos municipales subrayan que la operación sustituye un recinto históricamente amurallado por un diseño abierto, moderno y coherente con los principios del urbanismo del siglo XXI: sostenible, dotacional y orientado al bienestar ciudadano.
Tramitación y garantías
El expediente inicia ahora su fase de valoración previa por parte del Consejo de Gerencia. Si se considera oportuno, deberá superar la aprobación inicial en pleno por mayoría absoluta, un periodo de información pública y alegaciones de al menos un mes, y finalmente la aprobación definitiva. Un proceso que garantiza transparencia, fiscalización y rigor administrativo en una de las operaciones urbanísticas más relevantes de la década en Zaragoza.