La nueva Ordenanza Cívica de Zaragoza inicia su tramitación con una consulta pública para reforzar la convivencia
La ciudad de Zaragoza ha puesto en marcha el proceso para aprobar una nueva Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana, un marco normativo llamado a unificar y actualizar todas las conductas que afectan al uso del espacio público. La iniciativa arranca con una consulta pública previa, disponible durante un mes en el Portal de Transparencia, con el objetivo de recoger aportaciones de vecinos, entidades y organizaciones antes de redactar el texto definitivo, previsto para mediados de año.
La alcaldesa Natalia Chueca, acompañada por los responsables de Presidencia, Seguridad Ciudadana, Medio Ambiente y Movilidad, ha subrayado que esta ordenanza nace como un compromiso colectivo para reforzar una convivencia basada en el respeto, la libertad responsable y el cuidado del entorno urbano. El documento aspira a integrar en un único texto las normas actualmente dispersas en distintas ordenanzas sectoriales y a establecer un régimen sancionador proporcionado y equilibrado, además de cubrir el vacío normativo existente tras la derogación de la Ordenanza de Protección del Espacio Urbano de 2008.
La consulta pública incluye preguntas sobre la percepción ciudadana de la convivencia, la suficiencia de la normativa actual y los problemas más habituales: suciedad, ruidos, grafitis, daños al mobiliario urbano o consumo de alcohol en la vía pública. También se invita a proponer soluciones que puedan incorporarse al texto final. Chueca ha insistido en que la participación es esencial para lograr una norma útil, compartida y alineada con las necesidades reales de la ciudad.
En paralelo al proceso normativo, el Ayuntamiento continúa con el ciclo de limpiezas intensivas por distritos, que se realiza dos veces al año. Tras intervenir en el Casco Histórico y el Distrito Centro, los trabajos llegarán la próxima semana a Delicias, donde durante 16 jornadas operarán cinco equipos específicos encargados de baldeos, eliminación de pintadas, barrido mecánico y recogida selectiva. Estas actuaciones se suman a las labores ordinarias y se extenderán posteriormente a Las Fuentes, Universidad, San José, Almozara, Oliver-Valdefierro, Torrero, Actur-Rey Fernando y los barrios rurales.
A esta intervención se añadirá una campaña especial de vigilancia de la Policía Local, similar a la realizada recientemente en el Casco Histórico. En aquella operación se impusieron 694 sanciones desde octubre, principalmente por realizar necesidades fisiológicas en la vía pública, no llevar líquido desinfectante para orines de perros o depositar basura fuera del horario o del contenedor. Las multas pueden alcanzar los 750 euros, y hasta 3.000 euros en el caso de grafitis en bienes de interés cultural.
El Ayuntamiento prestará especial atención a los denominados puntos negros, zonas donde se detecta un depósito irregular y continuado de residuos y muebles. En Delicias, estos puntos se concentran en calles próximas a la avenida Delicias y en vías como Don Pedro de Luna, Sangenis, Zapata, Mompeón Motos o San Antonio.
Con este doble enfoque —participación ciudadana y refuerzo operativo— el Consistorio aspira a consolidar un modelo de convivencia que combine pedagogía, corresponsabilidad y firmeza en el cumplimiento de las normas, avanzando hacia una Zaragoza más cuidada, ordenada y respetuosa.