Crecida del Ebro en Zaragoza sin daños relevantes
La ciudad mantiene vigilancia permanente ante la crecida del río Ebro, con caminos cerrados, motas revisadas y un único desalojo preventivo
La llegada de la crecida del Ebro a Zaragoza se ha producido sin afecciones importantes, aunque el Ayuntamiento mantiene una vigilancia permanente ante posibles cambios en el pronóstico hidrológico. El caudal, que este martes alcanza los 1.500 metros cúbicos por segundo, se mantendrá estable hasta el viernes, según la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) .
Las autoridades municipales han reforzado la supervisión en los puntos críticos de la ribera, especialmente en zonas susceptibles de inundación. La concejala delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha trasladado un mensaje de tranquilidad, subrayando que no se prevén incidencias graves, aunque se mantiene un dispositivo constante de control.
Entre las medidas adoptadas destaca el desalojo preventivo de la urbanización Torre Urzáiz, donde comienzan los problemas a partir de los 1.467 m³/s. La evacuación se realizó casa por casa y solo un matrimonio requirió alojamiento municipal. La Policía Local vigilará la zona hasta que los residentes puedan regresar con seguridad .
El Ayuntamiento ha activado el Plan Municipal de Emergencias en nivel naranja, vigente desde el 16 hasta el 21 de febrero. Durante estos días se han inspeccionado las motas de La Almozara, Alfocea y Monzalbarba, sin detectarse filtraciones relevantes. También se han revisado áreas donde pernoctan personas sin hogar, ofreciéndoles alojamiento alternativo.
Para garantizar la seguridad, se han cerrado el camino de La Alfranca, los accesos al Galacho de Juslibol, el parking sur del Parque del Agua y el camino de Cachero, mientras que el de Monzalbarba permanece abierto. En el Parque del Agua, La Almozara y el entorno del Tercer Milenio no se han registrado incidencias.
El jefe de Bomberos, Eduardo García, ha señalado que, pese al elevado caudal, la velocidad del agua es baja, lo que reduce la capacidad de arrastre. Aun así, los equipos municipales continúan revisando motas, caminos y zonas balizadas para anticipar cualquier variación del comportamiento del río.
El Ayuntamiento recomienda a la ciudadanía evitar las riberas, no estacionar en zonas inundables y respetar la señalización y las indicaciones de los cuerpos de seguridad. El plan de Protección Civil se ajustará en función de la evolución de la crecida, en coordinación con la CHE y el Gobierno de Aragón .