Avenida de Valencia entra en su fase clave de reforma

Avenida de Valencia entra en su fase clave de reforma

La Fase 1B modifica la movilidad durante dos meses y obliga a desviar las líneas Ci3 y 22, mientras avanza la transformación integral de la avenida de Valencia en Zaragoza.

La reforma integral de la avenida de Valencia avanza según el calendario previsto y entra en una fase determinante para la reconfiguración completa de este eje urbano estratégico. A partir del 15 de abril, los trabajos se concentrarán en la intersección de Tomás Bretón con García Sánchez, un punto crítico que obligará a modificar la movilidad durante aproximadamente dos meses. El tráfico que hasta ahora continuaba recto hacia García Sánchez deberá desviarse hacia la izquierda, incorporándose a la avenida en dirección al Hospital Clínico.

Esta intervención afecta también al transporte público. Las líneas Ci3 y 22 deberán realizar un desvío temporal por Duquesa Villahermosa antes de retomar su itinerario habitual. La medida no repercute en la Fase 1A, situada entre las calles Lérida y Goya, donde las obras continúan con normalidad.

Superada la fase más compleja del nudo subterráneo de telecomunicaciones, abastecimiento de agua y saneamiento, los trabajos avanzan hacia el centro de la avenida, que permanece abierto internamente para garantizar la movilidad de residentes y comercios. La actuación global, con una inversión de 6,6 millones de euros, transformará cerca de 14.000 metros cuadrados entre Goya y Corona de Aragón.

El proyecto persigue convertir la avenida en un espacio más amable, accesible y seguro, con aceras ampliadas, zonas peatonales protegidas por una banda vegetal, y la plantación de 96 nuevos árboles. La nueva configuración mantendrá los tres carriles actuales, aunque el carril bus se prolongará hasta Goya, liberando espacio para crear una plaza arbolada con juegos infantiles en la confluencia de Juan José Lorente y Fueros de Aragón.

El carril bici se trasladará al lado de los números impares, discurriendo a nivel de acera pero separado del tráfico y de los peatones mediante parterres de arbustivas. Además, se incorporarán nuevos pasos de peatones y balizas luminosas que se activarán al detectar la aproximación de un autobús, reforzando la seguridad vial.

La reforma incluye también la renovación integral de las tuberías de agua potable, la sustitución de la red de saneamiento y la instalación de un alumbrado LED más eficiente y seguro.

El Ayuntamiento ha activado un plan de apoyo al comercio para mitigar el impacto de las obras. Los negocios afectados pueden acceder a ayudas de 400 euros mensuales, siempre que acrediten una reducción equivalente en su facturación. Además, se aplican bonificaciones del IBI de entre el 25 % y el 95 % según la duración de la afección, y exenciones del IAE de hasta el 25 % para obras superiores a tres meses. Estas medidas se dirigen a comercios a pie de calle, excluyendo entidades bancarias, hoteles, asesorías y otros sectores no afectados directamente por la accesibilidad.

La transformación de la avenida de Valencia aspira a consolidar un eje verde, más habitable y orientado a revitalizar la actividad comercial y la vida urbana, equilibrando la movilidad con la recuperación del espacio público.