Teruel denuncia el fracaso del plan energético estatal

Teruel denuncia el fracaso del plan energético estatal

El PP de Teruel critica la política energética del Gobierno y alerta del impacto económico y social tras el cierre de la Central Térmica de Andorra y la reducción drástica de los MW previstos.

La política energética del Gobierno central vuelve a situarse en el centro del debate territorial. El Partido Popular de Teruel ha denunciado que las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en materia de transición energética han supuesto un grave perjuicio para la provincia, especialmente tras el cierre de la Central Térmica de Andorra, clausurada el 29 de junio de 2020. Según el documento, la falta de planificación ha generado “abandono de la ciudadanía, falsas expectativas y engaño a los turolenses”.

Seis años después del cierre, la resolución del concurso para la utilización de las infraestructuras de evacuación confirma, según el PP, un escenario “nefasto para el territorio”, que evidencia la ausencia de un proyecto sólido de renovación industrial. El texto subraya que el Gobierno “no diseñó una estrategia clara” ni un concurso con bases adecuadas a las singularidades técnicas y territoriales de la zona.

Una reducción drástica de potencia y un proyecto desdibujado

El plan inicial contemplaba la autorización para inyectar 1.200 MW a la red eléctrica. La propuesta adjudicataria elevó esa cifra hasta 1.800 MW, pero la resolución final reduce el desarrollo a 407 MW, de los cuales solo 256 MW utilizarán las redes de evacuación previstas. Para el PP, esta diferencia evidencia una gestión “deficiente” por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El partido rechaza que la responsabilidad recaiga en la empresa adjudicataria y sostiene que el problema deriva de unas “reglas modificadas a mitad de la partida”, lo que habría alterado sustancialmente las condiciones iniciales del proyecto.

Consecuencias económicas y sociales para la comarca

El documento alerta de que esta situación ha provocado frustración, incertidumbre y un impacto directo en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos, que esperaba un proceso de reindustrialización capaz de compensar la pérdida de empleo y actividad derivada del cierre de la térmica.

El PP exige al Gobierno que asuma responsabilidades y deje de “buscar culpables externos”. A su juicio, la provincia no puede seguir siendo víctima de la “improvisación, los incumplimientos y la falta de compromiso”.