Tecnología sin pantallas que revoluciona la educación Infantil

CPI Ana Maria Navales premio nacional tecnología sin pantallas

El CPI Ana María Navales impulsa la competencia digital en Infantil con un innovador proyecto que combina herramientas tecnológicas y aprendizaje manipulativo sin recurrir al uso intensivo de pantallas.

El CPI Ana María Navales, ubicado en Zaragoza, ha sido reconocido con el primer premio en la categoría de Experiencias en Centros Educativos en la convocatoria nacional del INTEF dedicada a destacar proyectos que impulsan la competencia digital del alumnado. Su propuesta, titulada “Creando paisajes digitales en Educación Infantil”, ha sido distinguida por su enfoque singular: integrar la tecnología desde edades tempranas sin convertir las pantallas en el eje del aprendizaje.

La iniciativa parte de una premisa clara. Para el centro, la tecnología educativa debe ser una herramienta para crear, investigar y comprender, no únicamente un dispositivo para consumir información pasivamente. Bajo esta filosofía, el proyecto incorpora recursos como microscopios digitales, robótica educativa, realidad aumentada, producción de podcasts, técnicas de stop motion y códigos QR, siempre integrados con materiales manipulativos, propuestas artísticas y actividades de experimentación.

El resultado es un entorno inspirado en el concepto del atelier educativo, donde conviven múltiples lenguajes expresivos para favorecer la creatividad, el pensamiento crítico y la exploración libre. La clave reside en equilibrar lo digital y lo analógico con criterio pedagógico, situando la tecnología al servicio del pensamiento infantil y no al revés.

Desde el equipo docente subrayan que la verdadera alfabetización digital en la infancia implica también proteger los ritmos de desarrollo y priorizar la curiosidad, la imaginación y la investigación natural que caracteriza a los primeros años. Por ello, el proyecto evita introducir más pantallas en el aula, apostando por experiencias que permitan a los niños comprender cómo funciona la tecnología y utilizarla con sentido.

El reconocimiento del INTEF no solo destaca la calidad del proyecto, sino también su carácter accesible y replicable. Las herramientas empleadas son de bajo coste y fáciles de incorporar en cualquier centro educativo, lo que convierte la experiencia en un referente a nivel nacional para quienes buscan integrar la competencia digital sin renunciar a una pedagogía respetuosa con la infancia.

La participación activa de alumnado, profesorado y familias ha sido esencial en su desarrollo, consolidando una comunidad educativa comprometida con un modelo en el que la tecnología no sustituye la experiencia, sino que la amplifica. Como resumen de su filosofía, el centro sostiene que “la mejor tecnología en la escuela es aquella que, sin hacer ruido, permite que brille el pensamiento de cada niño y niña”.