Tarazona rinde homenaje a Urbain Le Verrier con un monolito histórico

Tarazona | Taller Observación Solar en La Luesa

La ciudad reconoce la expedición científica del eclipse total de Sol de 1860, que situó a Tarazona como referente internacional en la observación astronómica.

El Ayuntamiento de Tarazona ha rendido un homenaje a Urbain Le Verrier, figura clave de la astronomía del siglo XIX, con la instalación de un monolito conmemorativo en el mirador de La Luesa. La iniciativa reconoce también a la expedición científica internacional que eligió la ciudad para observar el eclipse total de Sol de 1860, un acontecimiento que otorgó a Tarazona una relevancia excepcional en el ámbito de la investigación astronómica.

Según el documento institucional, “Este es un homenaje merecido, tal y como solicitó el propio Urbain Le Verrier, quien dejó constancia de su deseo de que el Ayuntamiento de Tarazona reconociera a los astrónomos que participaron en la observación del eclipse y desarrollaron aquí sus trabajos científicos” .

El acto contó con la presencia del concejal de Turismo, Pablo Escribano; el director general de Patrimonio Rural del Gobierno de Aragón, Óscar Fayanás; y representantes del Observatorio Astronómico Nacional y del Comité de Hermanamiento con la ciudad francesa de Orthez. La participación institucional subrayó el carácter histórico y simbólico de un reconocimiento largamente esperado.

Un legado científico que vuelve a la luz

La expedición de 1860, dirigida por destacados astrónomos europeos, convirtió a Tarazona en uno de los puntos estratégicos para la observación del fenómeno. La elección de la ciudad no fue casual: su ubicación, altitud y condiciones atmosféricas la situaban entre los enclaves más idóneos para registrar el eclipse con precisión.

El nuevo monolito, ubicado en el mirador de La Luesa, pretende recuperar ese legado y hacerlo accesible a la ciudadanía. Tras la inauguración, se celebró un taller de observación solar, una actividad divulgativa que permitió a los asistentes comprender la importancia científica de aquel acontecimiento y su impacto en la historia de la astronomía.

Cumplir un deseo expresado hace más de un siglo

El homenaje responde al deseo explícito de Le Verrier, quien dejó constancia de su voluntad de que Tarazona reconociera a los astrónomos que participaron en la expedición. Con este gesto, la ciudad salda una deuda histórica y reivindica su papel en uno de los hitos astronómicos más relevantes del siglo XIX.

La iniciativa se enmarca en la estrategia municipal de puesta en valor del patrimonio científico y cultural, reforzando la identidad de Tarazona como enclave histórico para la observación astronómica y la divulgación científica.