El Servet acoge “Manos que hablan”, la muestra sobre eccema crónico de manos
La exposición visibiliza el impacto físico, emocional y laboral del eccema crónico de manos, una enfermedad inflamatoria que puede llegar a ser incapacitante.
El vestíbulo de Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza alberga desde este lunes la exposición “Manos que hablan”, una iniciativa que busca acercar al público la realidad de quienes conviven con eccema crónico de manos (ECM) y las dificultades que esta enfermedad genera en su vida diaria. La muestra “acerca al público la realidad de las personas que conviven con eccema crónico de manos (ECM) y las dificultades que esta enfermedad puede generar en su vida diaria”.
Una enfermedad que va más allá de la piel
A través de las imágenes de la fotógrafa Lucía Herrero, la exposición refleja sensaciones y experiencias que trascienden las manifestaciones visibles de la patología. “Dolor, escozor, quemazón, grietas en la piel y limitaciones funcionales” son algunos de los problemas que sufren los pacientes en los casos más graves .
La jefa del Servicio de Dermatología del Servet, Dra. Yolanda Gilaberte, subraya que muchas personas desconocen la verdadera dimensión de esta enfermedad: “Muchas personas pueden pensar que se trata únicamente de un problema cutáneo, pero en los casos más graves puede tener una repercusión importante en la calidad de vida de los pacientes” .
Qué es el eccema crónico de manos
El eccema de manos suele controlarse con tratamientos tópicos, medidas de protección y una adecuada hidratación. Sin embargo, la forma grave, el ECM, puede persistir durante meses o presentar brotes recurrentes, generando un impacto funcional significativo. La enfermedad se considera crónica “cuando persiste más de 3 meses o tiene 2 o más episodios al año a pesar de un tratamiento y cumplimiento adecuado” .
Según datos facilitados por LEO Pharma España, impulsor de la exposición, el 4,6 % de la población adulta padece ECM, con mayor prevalencia entre los 30 y 39 años.
Impacto laboral y emocional
El ECM puede afectar gravemente al desempeño profesional, especialmente en trabajos que requieren manipulación de productos irritantes o lavados frecuentes de manos. Profesiones como peluquería, hostelería, limpieza o actividades sanitarias son especialmente vulnerables, llegando a provocar bajas laborales o adaptaciones temporales del puesto .
La exposición también pone el foco en las consecuencias psicológicas y sociales: “La preocupación por la imagen de la enfermedad puede condicionar las relaciones sociales y generar inseguridad o aislamiento” . La Dra. Gilaberte destaca que, al ser una enfermedad visible, “muchos pacientes perciben rechazo por el aspecto de sus manos”.
Fotografías que cuentan historias
La muestra se articula en torno a imágenes metafóricas de manos reales. Una de ellas, “Manos rotas”, muestra una mano sobre un cristal fragmentado, simbolizando cómo la enfermedad puede quebrar la vida interior pese a mantener la forma externa . Cada fotografía incorpora un código QR que enlaza con el relato personal del protagonista.
Un proyecto para sensibilizar
La exposición, que ya ha recorrido distintos hospitales españoles, celebra los 30 años de LEO Pharma en España y refuerza su compromiso con los pacientes dermatológicos. “Queremos visibilizar la realidad de las personas que conviven con eccema crónico de manos grave y ayudar a generar una mayor comprensión sobre el impacto que esta enfermedad tiene en su vida diaria”, afirma Isabel Betoret, directora de la Unidad de Dermatología de LEO Pharma España.
La muestra permanecerá expuesta durante todo el mes de julio en el Hospital Miguel Servet.