El estilo de vida mediterráneo frena la obesidad infantil

El estilo de vida mediterráneo frena la obesidad infantil

Un ensayo clínico del proyecto MELI-POP demuestra que la alimentación mediterránea y la actividad física mejoran la composición corporal en menores de 3 a 6 años con riesgo de obesidad infantil.

Un ensayo clínico desarrollado en el marco del proyecto MELI-POP ha aportado nueva evidencia científica sobre el potencial del estilo de vida mediterráneo para frenar la obesidad infantil desde edades muy tempranas. El estudio, publicado en European Journal of Pediatrics, ha sido llevado a cabo por el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, el IIS Aragón y el área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), y ha seguido durante un año a 206 menores de entre 3 y 6 años con riesgo de desarrollar obesidad en Zaragoza, Córdoba y Santiago de Compostela.

Según el documento, 170 participantes completaron el seguimiento de 12 meses. El grupo de intervención recibió educación nutricional mensual, sesiones de actividad física dos veces por semana y alimentos característicos del patrón mediterráneo, como aceite de oliva virgen extra y pescado. El grupo control, por su parte, solo recibió recomendaciones generales de salud infantil.

Los resultados muestran que, tras un año de intervención, las niñas del grupo experimental presentaron una reducción significativa del índice de masa corporal (IMC) y mejoras en diversos indicadores de grasa corporal. En los niños, sin embargo, estos efectos no se observaron, lo que subraya la necesidad de profundizar en las diferencias por sexo en el diseño de estrategias preventivas frente a la obesidad.

El estudio no detectó cambios relevantes en otros factores de riesgo cardiovascular —como presión arterial, perfil lipídico o niveles de glucosa e insulina—, algo que los investigadores atribuyen a que los menores partían de valores normales al inicio del ensayo.

Más allá de los resultados específicos, el proyecto MELI-POP destaca la importancia de intervenir en la etapa preescolar, un periodo clave para consolidar hábitos saludables. La combinación de alimentación equilibrada y actividad física regular se confirma como una vía prometedora para reducir el riesgo de adiposidad desde los primeros años de vida, especialmente en población vulnerable por antecedentes familiares.

El trabajo ha sido liderado por Alicia Larruy García, Pilar De Miguel Etayo y Luis A. Moreno, investigadores del grupo GENUD y del IIS Aragón, y ha contado con el apoyo del CIBEROBN y del Instituto de Salud Carlos III.

El documento también recuerda que el IIS Aragón integra a los hospitales universitarios Lozano Blesa y Miguel Servet, la Atención Primaria, la Universidad de Zaragoza y el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, con el objetivo de fortalecer la investigación biomédica y atraer talento científico.