La renovación integral de la A‑230 avanza con 13 kilómetros finalizados y la reforma del firme a punto de comenzar
La modernización de la A‑230 entra en una fase decisiva con la finalización de 13 kilómetros entre Bujaraloz y el límite provincial, y con la inminente reforma del firme en los 25 kilómetros restantes hasta Sariñena. El director general de Carreteras e Infraestructuras, Miguel Ángel Arminio, ha supervisado sobre el terreno el avance del Itinerario 4 del Plan Extraordinario de Carreteras (PEC), que contempla la renovación completa de más de 150 kilómetros de la red autonómica.
El proyecto supone una transformación profunda de la A‑230, una vía que presentaba un estado muy deteriorado tras años de falta de inversión. La actuación actual permitirá ampliar la calzada hasta los siete metros, ganando dos metros de anchura y elevando de forma notable los estándares de seguridad vial. Arminio ha subrayado que la carretera “está completamente agotada” y que, mientras avanza la obra integral, se intensificarán los bacheos temporales para mejorar la transitabilidad.
Los trabajos se encuentran por encima del 55 % de ejecución, un ritmo que permite prever mejoras visibles en las próximas semanas. La concesionaria Humonsa iniciará ahora la fase de reforma del firme, momento en el que los usuarios comenzarán a percibir un cambio sustancial en la calidad de la circulación.
El calendario acordado fija que en mayo estará completamente renovado el tramo Sariñena–Pallaruelo de Monegros, y que en los meses posteriores se actuará hasta el límite provincial. Aunque el contrato establece la finalización en marzo de 2027, el departamento prevé que la carretera esté concluida antes de que termine 2026, adelantando así la disponibilidad de una infraestructura clave para la comunicación entre Caspe y Sariñena.