La nueva convocatoria de la DPZ refuerza la protección del patrimonio local y facilita a los pueblos el acceso a la restauración de bienes eclesiásticos

La nueva convocatoria de la DPZ refuerza la protección del patrimonio local y facilita a los pueblos el acceso a la restauración de bienes eclesiásticos

La Diputación de Zaragoza ha abierto el plazo para que los ayuntamientos de la provincia puedan solicitar las ayudas del nuevo plan de restauración de bienes eclesiásticos, una herramienta clave para la conservación del patrimonio histórico-artístico local y para garantizar que incluso los municipios más pequeños puedan abordar intervenciones de envergadura.

La convocatoria, publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza, movilizará 5,8 millones de euros entre 2026 y 2027, de los cuales la DPZ aportará 3,5 millones distribuidos a partes iguales entre ambos ejercicios. El resto de la financiación un 40% del coste total de cada actuación será asumido conjuntamente por los ayuntamientos y las diócesis de Zaragoza, Tarazona y Jaca, siguiendo el modelo de colaboración institucional que ha permitido recuperar numerosos inmuebles en ediciones anteriores.

Los consistorios podrán presentar sus solicitudes hasta el 26 de enero, exclusivamente a través de la sede electrónica de la institución provincial. El plan está dirigido a la rehabilitación de iglesias, ermitas y otros edificios de titularidad eclesiástica, muchos de ellos elementos vertebradores de la identidad cultural y social de sus localidades.

Una comisión técnica valorará las propuestas atendiendo a un baremo que prioriza el peligro estructural, la existencia de daños no estructurales como humedades o deterioros en cubiertas y muros, y la presencia de elementos con riesgo inminente en cornisas, molduras o aleros. También se tendrá en cuenta el interés histórico del inmueble ya sea BIC, catalogado o protegido bajo otras figuras legales y su uso público complementario, especialmente cuando el edificio pueda acoger actividades culturales, turísticas o de apertura regular al visitante.

El plan 2026-2027 consolida así la estrategia de la Diputación de Zaragoza para apoyar a los municipios en la preservación de su patrimonio, reforzando la cooperación con las diócesis y garantizando que la restauración de bienes eclesiásticos siga siendo una oportunidad de desarrollo local, dinamización cultural y cohesión territorial.