Nace Estrecho Quinto para frenar el modelo de biogás

Nace Estrecho Quinto para frenar el modelo de biogás

La nueva asociación Estrecho Quinto se presenta en Tierz para defender el territorio, la salud pública y la participación ciudadana ante proyectos industriales como la planta de biogás de Loporzano.

La Casa de la Cultura de Tierz ha acogido la presentación oficial de la Asociación Estrecho Quinto, una nueva entidad sin ánimo de lucro creada para defender el territorio, el medio ambiente, la salud pública y la calidad de vida en los municipios afectados por proyectos de gran impacto. La organización nace impulsada por la plataforma ciudadana Stop Biogás Loporzano, con vocación de permanencia y con el objetivo de canalizar de forma estructurada la participación vecinal.

Los representantes de la asociación explicaron que su creación responde a la necesidad de contar con una estructura legal, transparente y estable que permita desarrollar labores de información, análisis técnico, participación ciudadana y seguimiento administrativo de los proyectos que afectan al entorno. Su presidenta, Nuria Caballero, subrayó que la defensa del territorio “requiere organización, continuidad y la participación activa de la ciudadanía”, y reivindicó un debate informado, basado en datos y centrado en el interés general.

La entidad ha hecho un llamamiento a vecinos y personas interesadas para sumarse como socias, colaboradoras o donantes, convencida de que una ciudadanía informada y organizada es la mejor garantía para afrontar los retos ambientales, sociales y territoriales que afectan al medio rural.

Durante la presentación se detallaron las principales líneas de trabajo de Estrecho Quinto: divulgación e información pública, elaboración de análisis técnicos, estudio de implicaciones ambientales y sanitarias, seguimiento de procedimientos administrativos y colaboración con otras plataformas ciudadanas.

El principal asunto abordado fue el proyecto de planta de biogás en Loporzano, que la asociación considera representativo de un fenómeno más amplio: la expansión de instalaciones de biogás y biometano en Aragón, especialmente en la provincia de Huesca. La entidad insistió en que el debate no debe reducirse a estar a favor o en contra del biogás, sino a cuestiones como la ubicación, la dimensión, los impactos acumulativos, las garantías ambientales y la participación de la población afectada.

Estrecho Quinto reclama que cualquier proyecto con posibles afecciones territoriales sea evaluado con el máximo rigor técnico, transparencia y acceso público a la información. Además, anunció que continuará desarrollando actividades informativas, reuniones vecinales y acciones de divulgación, reforzando alianzas con otros colectivos de la provincia y de Aragón.

La asociación concluyó que la defensa del territorio “no puede recaer únicamente en unos pocos vecinos”, sino que requiere una ciudadanía implicada y comprometida con el futuro de sus pueblos y de las generaciones venideras.