El latido de la tradición en la provincia de Zaragoza
La Diputación de Zaragoza impulsa la promoción de la Semana Santa provincial con 13 celebraciones declaradas de interés turístico, más de 12.340 cofrades y un patrimonio cultural único.
La Diputación de Zaragoza ha dado un paso decisivo para consolidar la Semana Santa provincial como un referente cultural y turístico de primer nivel. Por primera vez, estas celebraciones se han presentado oficialmente en Zaragoza capital, un gesto que marca el inicio de una campaña de difusión que aspira a situar este conjunto de tradiciones en el mapa nacional. Tal como recoge el documento, el acto supone “el pistoletazo de salida de una campaña de difusión en medios y redes sociales” orientada a reforzar su visibilidad.
El proyecto reúne 13 Semanas Santas declaradas Fiesta de Interés Turístico de Aragón, distribuidas por toda la provincia: Alagón, Ateca, Ariza, Calatayud, Caspe, Ejea de los Caballeros, Épila, Fuentes de Ebro, Pinseque, Tarazona, Tauste, Torrijo de la Cañada y Used. En conjunto, movilizan a más de 12.340 cofrades pertenecientes a más de 60 cofradías, hermandades y asociaciones, una cifra que evidencia la magnitud social y patrimonial de estas celebraciones.
La campaña se articula bajo el lema “Semana Santa en Zaragoza provincia: el latido de la tradición”, un concepto que, según el texto, simboliza “el estruendo de tambores y bombos” y el pulso vital de unos pueblos que viven estas fechas con una intensidad singular. La diputada delegada de Turismo, Cristina Palacín, subraya que la Semana Santa es “una de las expresiones culturales más auténticas de la provincia”, destacando la diversidad de estilos, sonidos y emociones que conviven en el territorio.
El documento también recoge la voluntad institucional de aprovechar el potencial turístico de estas celebraciones: “Nuestro objetivo es que descubran también los recursos patrimoniales, paisajísticos, así como la gastronomía y un modo de viajar y vivir más pausado y auténtico”. Esta visión enlaza con una estrategia que busca no solo atraer visitantes, sino también poner en valor el patrimonio material e inmaterial de cada municipio.
Trece celebraciones, trece identidades
Cada localidad aporta una personalidad propia, desde la solemnidad barroca hasta la teatralidad popular:
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Alagón destaca por sus más de siete siglos de tradición y más de 1.500 cofrades.
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Ariza conserva la singular Bajada del Ángel, un acto único en España por su verso inédito anual.
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Ateca exhibe más de 40 escenas bíblicas y piezas escultóricas de gran valor.
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Calatayud reúne a 4.000 participantes en una de las procesiones más antiguas de Aragón.
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Caspe sobresale por su rigor ceremonial y la presencia de la reliquia de la Vera Cruz.
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Ejea de los Caballeros mantiene la solemne procesión de la Santa Cama.
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Épila, recién reconocida, conserva ritos únicos como el Encierro del Alcalde y el Abajamiento.
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Fuentes de Ebro combina tradición, historia y una Rompida de la Hora de gran fuerza simbólica.
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Pinseque mantiene la custodia del Cristo Yacente por alabarderos durante 24 horas.
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Tarazona ofrece un conjunto escultórico de enorme valor y una procesión multitudinaria.
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Tauste mezcla teatro popular, tradición franciscana y una intensa participación juvenil.
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Torrijo de la Cañada conserva una representación de la Pasión con Cristo articulado.
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Used recuperó en 2007 una tradición centenaria con personajes bíblicos y soldados romanos.
Todas ellas conforman un mosaico cultural que, lejos de uniformarse, reivindica la riqueza de las tradiciones locales y su capacidad para emocionar tanto a vecinos como a visitantes.